Desde su planta en San Luis Potosí, Fagor Ederlan México impulsa una estrategia de expansión tecnológica y de integración vertical que fortalece su posición en el ecosistema automotriz de Norteamérica.
Fagor Ederlan es una empresa global especializada en la fundición, mecanizado y ensamblado de componentes críticos para vehículos de alta gama. Con una historia cooperativa que se remonta a los años 60 en el País Vasco, España, la empresa representa hoy un sólido eslabón industrial dentro del Grupo Mondragón.
Telmo Agirrezabalaga, director general de la planta, explicó que la empresa no solo ha consolidado su operación en México, sino que avanza hacia una transformación integral que combina innovación tecnológica, sostenibilidad y fortalecimiento de la cadena de suministro.
“Estamos comprometidos con el desarrollo industrial de México, pero también con hacerlo de forma sostenible y eficiente. La planta de San Luis Potosí es hoy una pieza clave para el mercado norteamericano”, señaló Agirrezabalaga, quien desde hace dos años dirige la operación mexicana del grupo.
Producción automotriz de alta tecnología en San Luis Potosí
Fagor Ederlan México comenzó operaciones en 2016 tras instalarse estratégicamente en San Luis Potosí, una decisión vinculada a la llegada de BMW a la región. Desde entonces, la planta ha suministrado millones de piezas para la suspensión de vehículos, como el ‘steering knuckle’, a clientes de alto perfil como BMW, Mercedes-Benz, Lincoln y Jeep, impulsando la industria en el estado como miembro del Clúster Automotriz de San Luis Potosí.
Con alrededor de 150 colaboradores y una capacidad de producción de entre 2 y 2.5 millones de piezas anuales, fabrica componentes estructurales para sistemas de suspensión, utilizando tecnologías como fundición por gravedad y baja presión, mecanizado CNC de precisión, ensambles automatizados y control de calidad mediante sistemas tridimensionales y rayos X.
Se distingue por el uso de tecnologías avanzadas como el proceso de fundición Low Pressure Light Casting y la implementación de la tecnología patentada Arincast, que permite fabricar componentes de aluminio con propiedades mecánicas superiores. Esta innovación es particularmente relevante en la era de los vehículos eléctricos, donde el peso de las baterías exige materiales más resistentes.
El 90 % de su producción se destina a México y Estados Unidos, pero su alcance es verdaderamente global. “Servimos a clientes en India, Europa y Sudáfrica. Aunque ahora estamos mucho más enfocados en el ecosistema de Norteamérica por las ventajas del T-MEC, seguimos exportando donde se requieran nuestras soluciones”, señaló el directivo.
Integración vertical y reducción de huella de carbono
Uno de los movimientos más estratégicos de la empresa ha sido la adquisición de la planta Fagor Regen Aluminum (antes Regen Aluminum) en Pensilvania, Estados Unidos, dedicada a la valorización de aluminio reciclado. Esta operación no solo fortalece la cadena de valor regional, sino que reduce significativamente la huella de carbono que representa más del 95 % del impacto ambiental de sus productos.
“Hemos visto que la mejor manera de reducir nuestra huella de carbono es dejar de usar aluminio primario y utilizar reciclado. El aluminio que usamos debe cumplir especificaciones mecánicas muy exigentes, así que su química debe ser precisa. Con esta planta garantizamos una materia prima reciclada de calidad y logramos reducir en más del 90 % la huella de carbono de nuestras piezas”, explicó Agirrezabalaga.
Esta capacidad de controlar su materia prima no solo responde a una exigencia ambiental, sino a una visión de negocios más amplia. “La mejor manera de garantizar una cadena de suministro confiable es participando en ella, por eso tomamos esta oportunidad en Pensilvania”, comentó.
La planta estadounidense permitirá a Fagor Ederlan México ofrecer aluminio reciclado certificado como insumo para otros sectores industriales, integrándose así al mercado de comercialización de materiales bajo normativas del T-MEC y estándares medioambientales de vanguardia.
Crecimiento hacia el futuro
Los planes de crecimiento de Fagor Ederlan México incluyen duplicar su capacidad instalada antes de que termine la década, junto con la incorporación de nuevas tecnologías en su planta de San Luis Potosí, específicamente orientadas al mercado norteamericano. Además, ha comenzado a cerrar proyectos con nuevos clientes como Tesla, que será un cliente clave en la región.
Asimismo, como parte del Cluster Automotriz de San Luis Potosí, la vinculación con los principales actores que impulsan la industria en el estado, manifiesta su compromiso con el desarrollo y crecimiento de la región.
Como parte del Grupo Mondragón, Fagor Ederlan México opera bajo el lema “humanity at work”, que prioriza el compromiso con las personas y el entorno. “Somos una empresa que pertenece a sus trabajadores. Nuestra meta no es solo ser rentables, sino contribuir al bienestar de nuestras comunidades y liderar la sostenibilidad industrial en México”, concluyó Agirrezabalaga.