Con una visión de desarrollo a 30 años, comenzó operaciones la Terminal T-MEC Puerto del Norte en Matamoros, Tamaulipas, consolidándose como una infraestructura estratégica para el comercio internacional, la conectividad industrial y el desarrollo energético del noreste del país.
Ubicado a tan solo 80 kilómetros de la frontera con Estados Unidos —aproximadamente una hora y diez minutos de trayecto terrestre— el puerto se erige como una plataforma binacional por su cercanía con el mercado más grande del mundo. Esta nueva terminal marítima representa el primer recinto portuario de altura inaugurado en México en los últimos 20 años.
Características técnicas y ventajas competitivas
La terminal cuenta con:
- Superficie de casi 60 hectáreas y un frente de agua de casi un kilómetro.
- Canal de navegación de 3,800 metros y un muelle de 138 metros.
- Dragado inicial de -12 metros, ideal para embarcaciones de gran calado.
- Más de 324 hectáreas para desarrollo portuario y 100 mil hectáreas para desarrollo industrial.
- 1,100 hectáreas de espejo de agua y 770 hectáreas de tierra firme.
- Certificaciones ambientales y operativas como PBIP, MIA-R y MIA-P.
- Conectividad terrestre y ferroviaria, además de cercanía con plataformas petroleras como Trión, operada por Woodside Energy.
Diseñada como una terminal de usos múltiples, podrá atender operaciones Roll-on/Roll-off, carga contenerizada, granel, mineral, offshore y carga general. Esta versatilidad permitirá aliviar los cruces fronterizos terrestres, reduciendo tiempos y costos logísticos para industrias ubicadas en Monterrey, Saltillo, San Luis Potosí y la franja tamaulipeca desde Laredo hasta Matamoros.
José Miguel Bejos, presidente del Consejo de Administración de Mota Engil México, afirmó:
“Aspiramos a que la terminal T-MEC sea un motor para el comercio, un espacio para el desarrollo energético, un polo para los parques industriales, una nueva frontera para el noreste, un faro de bienestar y un espacio que refleje la confianza que tenemos los mexicanos en el futuro.”
Mientras que Gustavo Guzmán Fernández, titular de la Administración Portuaria Integral de Tamaulipas, hizo un llamado a la comunidad empresarial: “Hoy tenemos un gran puerto, es de ustedes, ocúpenlo. Necesitamos trabajar de la mano, completar alianzas y atraer más carga, más barcos y más inversiones.”
Sustentabilidad y compromiso social
El proyecto incorpora un programa de sustentabilidad energética basado en el uso de energía solar y soluciones alternativas para minimizar la huella de carbono. Además, se integra una Área Natural Protegida RAMSAR y se promueve la inclusión social en comunidades como Higuerillas y El Mezquital, mediante empleo local, capacitación y desarrollo comunitario.
En colaboración con la Universidad Autónoma de Tamaulipas, se firmó un acuerdo para impulsar la formación de jóvenes en materia portuaria y naval, con el objetivo de generar oportunidades laborales en la terminal.
Inversión y desarrollo regional
Durante el evento inaugural se realizó el embarque de los primeros vehículos a través del buque Integrador, marcando el inicio de operaciones oficiales bajo la concesión otorgada por la Secretaría de Marina a Mota Engil México, empresa que anunció una inversión superior a los 4 mil millones de pesos.
Entre los asistentes destacaron José Miguel Bejos, presidente del Consejo de Administración de Mota Engil México; Javier García Bejos, director de Proyectos Especiales Latinoamérica de la empresa; el almirante José Barradas Cobos, Subsecretario de Marina Mercante; el contraalmirante Víctor Manuel Salas Hernández, Director del Sector Naval de Matamoros; el Gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya; y el Alcalde de Matamoros, José Alberto Granados. También asistió personal de la Administración Portuaria Integral (API) y dirigentes de organismos empresariales, como Eduardo A. Garza Robles, presidente de UNI-TRADE y de COMCE Noreste Capítulo Laredo; Oscar Macario Farías García, de CANACINTRA Matamoros; Eduardo Haro Panduro, de CMIC Tamaulipas; y Abraham Rodríguez Padrón, de CANACO Matamoros, entre otros.
Con esta nueva infraestructura, el noreste de México inicia una etapa clave en su desarrollo económico, logístico y energético, alineándose con las tendencias globales de nearshoring y fortaleciendo su posición como un nodo estratégico en el comercio internacional.