México atraviesa un proceso de renovación industrial, impulsado por mayores exigencias en calidad y trazabilidad. De acuerdo con datos del INEGI, la producción manufacturera nacional registró un crecimiento anual de 2% en 2024, lo que ha favorecido la consolidación de cadenas de valor locales y la demanda de materiales certificados para atender proyectos de infraestructura, vivienda, movilidad y desarrollo industrial.
En este contexto, el sector de la construcción se ha orientado hacia criterios técnicos más estrictos que incluyen resistencia estructural, desempeño sísmico y cumplimiento normativo. La necesidad de asegurar materiales con pruebas de origen y certificaciones formales ha incrementado la atención hacia fabricantes que operan bajo estándares internacionales y procesos auditados.
Certificaciones y trazabilidad en el acero para construcción
Entre estos actores se encuentra Gerdau Corsa, empresa que ha incorporado certificaciones en perfiles estructurales, varilla y perfiles comerciales producidos en México, en línea con los requisitos del mercado nacional y global. Su operación integra plantas recicladoras y centros de distribución que funcionan bajo un Sistema de Gestión Integrado que incluye ISO 9001:2015 (calidad), ISO 14001:2015 (medio ambiente) e ISO 45001:2018 (seguridad y salud).
La compañía trabaja con un modelo de economía circular en el que sus productos se fabrican con hasta 94% de chatarra reciclada, lo que contribuye a mejorar la trazabilidad de la cadena y a disminuir la dependencia de insumos importados sin certificación. Esta estrategia se orienta a atender sectores como construcción, infraestructura, transporte y manufactura.
Acero hecho en México con enfoque de economía circular
“El reto no está en afirmar el respaldo a lo hecho en México, sino en demostrarlo mediante productos útiles, seguros y con impacto en la vida de las personas”, expuso Luis Güereca, director general de Gerdau Corsa. Añadió que el objetivo es acompañar la transformación industrial del país mediante acero fabricado localmente bajo estándares internacionales.
La evolución del sector apunta hacia un ecosistema industrial más competitivo, donde los materiales certificados y fabricados en territorio nacional juegan un papel creciente en la consolidación de proyectos de alto desempeño técnico y mayor control de calidad.