La economía mexicana reportó un Producto Interno Bruto (PIB) nominal de 34.6 billones de pesos durante el primer trimestre de 2025, lo que representa un crecimiento anual de 7.7%, de acuerdo con cifras del INEGI. El dinamismo de las actividades secundarias, especialmente de la industria manufacturera, fue uno de los principales motores de este avance.
Las actividades secundarias, que incluyen minería, energía, construcción y manufactura, aportaron 11.07 billones de pesos, lo que equivale al 34.3% del PIB a precios básicos. Dentro de este grupo, las industrias manufactureras fueron responsables de la mayor parte del valor generado, con 7.04 billones de pesos, es decir, el 21.8% del PIB.
Entre las ramas manufactureras, destacaron la fabricación de equipo de transporte y la industria alimentaria, que en conjunto representaron el 43.2% del sector. Esta concentración confirma el papel clave que juegan ambas industrias en la estructura económica nacional y su contribución al fortalecimiento de las cadenas de valor.
El sector de la construcción también mostró una participación significativa, con 2.22 billones de pesos, seguido de la minería con 1.13 billones y la generación y distribución de energía eléctrica, agua y gas, con 668 mil millones de pesos. Estos datos confirman la relevancia de las actividades secundarias en el balance general de la economía.
Aunque las actividades terciarias siguen siendo el componente de mayor peso en el PIB, con 61.8%, el crecimiento registrado en las secundarias refleja una recuperación del aparato productivo nacional, en especial en un contexto global desafiante para la industria.
La fortaleza de la manufactura mexicana, impulsada por sectores estratégicos como el automotriz y el alimentario, consolida a este rubro como uno de los pilares más sólidos del crecimiento económico del país. Se espera que este desempeño contribuya a sostener la dinámica positiva durante el resto del año.