La fabricación de equipo de aire acondicionado, calefacción y refrigeración industrial y comercial en el sector industrial mexicano, es una de las actividades indispensables para su desarrollo. Detrás de una línea de producción estable, de una cadena de frío confiable o de un edificio corporativo eficiente, suele haber una red de fabricantes, integradores y proveedores que sostienen condiciones críticas de operación. Esa es su relevancia: no solo produce equipos, sino infraestructura para que otros sectores funcionen con continuidad.
Los datos disponibles de la EMIM del INEGI muestran que es una industria en expansión. Entre enero y junio de 2026, el valor de producción nacional del subsector pasó de 5,434.8 millones a 7,623.6 millones de pesos corrientes, un avance de 40.3%. El dinamismo fue especialmente visible en la fabricación de equipo de aire acondicionado y calefacción, que creció 50.5% en el periodo, mientras que la refrigeración industrial y comercial aumentó 19.3%.
Este crecimiento no ocurre en el vacío. La relocalización de cadenas de suministro, la modernización de plantas manufactureras, el crecimiento de centros logísticos y la mayor exigencia sanitaria en alimentos, farmacéutica y retail están elevando la importancia de soluciones térmicas. El equipo de refrigeración comercial dejó de ser un activo de soporte y se volvió parte del centro operativo de supermercados, restaurantes, almacenes, hospitales y plantas industriales.
Distribución territorial de la producción
De acuerdo con los Censos Económicos 2024 del INEGI, Nuevo León encabeza la producción bruta total del ramo, seguido por Querétaro, San Luis Potosí, Coahuila, Tamaulipas y Baja California. Esta concentración refleja la cercanía con corredores industriales, proveedores especializados, talento técnico y mercados de exportación.
La competencia industrial exigirá equipos más eficientes, menor consumo eléctrico, cumplimiento normativo, digitalización de sistemas y capacidad de respuesta ante clientes que ya no buscan solo comprar maquinaria, sino asegurar desempeño. En refrigeración, una falla puede significar pérdida de inventario; en climatización industrial, puede afectar productividad, seguridad y calidad. Por eso, el valor agregado del sector estará cada vez más ligado al diseño, la confiabilidad y el servicio posventa.
Cuando crece la fabricación de equipos de aire acondicionado, calefacción y refrigeración, también se está moviendo la inversión en instalaciones, logística, comercio, alimentos, salud e industria avanzada. En otras palabras, el comportamiento de esta rama dice mucho sobre la temperatura real de la economía manufacturera.
En una industria donde controlar la temperatura es controlar el riesgo, el sector de climatización y refrigeración industrial está llamado a ocupar un lugar central en la agenda productiva del país.