La industria del aluminio en México puede consolidar su crecimiento en Norteamérica mediante el nearshoring, la manufactura especializada y el reciclaje, aseguró Eugenio Clariond, presidente ejecutivo de Cuprum, al destacar que el país mantiene oportunidades para fortalecer cadenas de suministro regionales y aumentar su competitividad industrial.
Durante su participación en el Foro Internacional de Comercio Exterior (Ficex), organizado por Comce Noreste, el directivo señaló que, pese a los retos comerciales y energéticos a nivel internacional, el sector manufacturero mexicano conserva ventajas para integrarse a procesos de mayor valor agregado vinculados con la transformación industrial y el comercio regional.
Clariond mencionó que, aunque México enfrenta limitaciones para producir aluminio primario debido al elevado consumo de energía eléctrica que requiere el proceso, el país sí ha desarrollado capacidades competitivas en distintos segmentos de transformación industrial.
“La bauxita se transforma primero en alúmina y posteriormente, mediante un proceso electrolítico de enorme demanda eléctrica, se convierte en aluminio primario. México no tiene hoy la capacidad energética suficiente para competir en esa parte de la cadena”, indicó.
Incluso con la producción conjunta de Canadá y Estados Unidos, añadió, apenas se cubre alrededor del 30 por ciento de la demanda regional de aluminio primario.
Nearshoring y manufactura especializada fortalecen al aluminio en México
Pese a estas limitaciones, destacó que México se ha consolidado en procesos de fundición, perfiles extruidos y productos industriales de valor agregado.
“Lo que sí hacemos en México son productos de transformación. Hay muchísimos procesos instalados y una capacidad industrial muy importante”, comentó.
Resaltó que una de cada dos ventanas instaladas en México contiene aluminio procesado por Cuprum, empresa que además participa como proveedor Tier 2 de la industria automotriz.
Las aplicaciones del aluminio abarcan sectores como aeroespacial, transporte, electromovilidad, automatización industrial, electrodomésticos, iluminación y salud.
El directivo también destacó que el aluminio posee una alta capacidad de reciclaje, lo que permite reincorporar material recuperado a procesos de fundición y fortalecer modelos de economía circular.
“Otra característica importante del aluminio es que es altamente reciclable”, afirmó.
TMEC, tecnología y cadenas de suministro impulsan competitividad regional
Durante su intervención, Clariond reiteró el respaldo de la industria al TMEC y a la integración manufacturera de Norteamérica, al considerar que la coordinación regional será clave para fortalecer la competitividad del sector.
Además, destacó que organismos empresariales de México y Estados Unidos mantienen una postura alineada para impulsar cadenas de suministro más sólidas y eficientes.
El directivo también advirtió que la industria enfrenta retos relacionados con importaciones y disponibilidad de ciertos insumos, particularmente lámina de aluminio que actualmente no se produce en volumen suficiente en México.
“¿Cómo le vamos a poner aranceles a láminas de aluminio si no hay producción suficiente en nuestro país?”, cuestionó.
Indicó que mantener el acceso a materiales estratégicos será fundamental para preservar la competitividad de la manufactura mexicana frente a mercados internacionales.
Finalmente, Clariond subrayó que la adopción de nuevas tecnologías, automatización y herramientas de eficiencia industrial será fundamental para elevar la productividad de las empresas manufactureras.
“Aprovechar las nuevas tecnologías nos hace más productivos, más eficientes y nos ayuda a maximizar el uso de los activos”, dijo.
Sentenció que la colaboración entre compañías, clientes y proveedores permitirá desarrollar proyectos conjuntos y fortalecer la competitividad de la industria mexicana del aluminio.