La industria de baterías enfrenta un proceso de transformación impulsado por la demanda, el crecimiento de los vehículos eléctricos y los sistemas de almacenamiento de energía (BESS). En este contexto, México se posiciona como un actor estratégico por la expansión de su mercado automotriz y su papel dentro de la cadena de valor del litio, apoyado por su ubicación y su relación con la industria estadounidense.
De acuerdo con Alejandro Canela, vicepresidente y director general de Siemens Digital Industries Software para México, Centroamérica y el Caribe, el sector atraviesa un punto de inflexión, caracterizado por mayores presiones en márgenes y nuevas regulaciones, como los pasaportes de baterías.
Herramientas digitales para el nuevo ciclo industrial
La industria requiere integrar soluciones avanzadas que fortalezcan el diseño, la producción y la trazabilidad. Esto incluye gemelos digitales, automatización e Internet Industrial de las Cosas (IIoT), herramientas que permiten reducir desperdicios y mejorar la precisión operativa en todas las etapas del proceso.
Canela explicó que los métodos tradicionales resultan insuficientes para los nuevos productos. La ingeniería, la integración multidisciplinaria y la conexión entre el mundo físico y el digital mediante un gemelo digital se vuelven esenciales para acelerar los tiempos de desarrollo y validar componentes en tiempo real.
IA generativa para acelerar la innovación
Según el directivo, la combinación de gemelos digitales con inteligencia artificial, capacidades de simulación y herramientas de validación favorecerá decisiones más rápidas y precisas durante todo el ciclo de vida de las baterías, desde el diseño hasta su manufactura.
Canela señala que el mercado mexicano de baterías para vehículos eléctricos podría pasar de 1,148 millones de dólares en 2024 a más de 9,000 millones en 2033. Estados como Querétaro, Nuevo León, Jalisco y Sonora desarrollan clústeres especializados mientras empresas automotrices producen componentes en territorio nacional.
México posee 1.7 millones de toneladas de litio, un recurso clave para la cadena global. No obstante, existen desafíos como la limitada infraestructura, la dependencia tecnológica del exterior y la presión de precios ejercida por proveedores asiáticos.
El directivo afirma que México se encuentra en una fase decisiva. El país tiene condiciones para consolidarse como polo regional en electromovilidad, almacenamiento de energía y desarrollo industrial, pero la oportunidad depende de invertir en talento especializado, digitalización y cadenas de suministro más robustas.
Finalmente, Canela indicó que la adopción de inteligencia artificial, automatización y gemelos digitales será necesaria para elevar la competitividad, la innovación tecnológica y la capacidad de integración industrial. Señaló que el momento de actuar es ahora para convertir a México en un referente dentro de la transición energética.