La industria automotriz global atraviesa un punto de inflexión que exige a los jugadores tradicionales y a los nuevos competidores acelerar su adaptación. Así lo reveló el 25th Global Automotive Executive Survey de KPMG, presentado por Mario A. Hernández y Héctor Romo, socios líderes de la firma en México.
El estudio, que recabó la opinión de 775 altos ejecutivos del sector automotriz en todo el mundo, identifica cinco acciones clave para guiar a las empresas en la próxima década: encabezar la transformación, dominar la tecnología, generar confianza, enfrentar las tensiones y prosperar juntos.
Disrupciones que reconfiguran al sector automotriz
De acuerdo con los resultados, el 36% de los ejecutivos prevé que su modelo de negocio, productos u operaciones se transformará por completo en los próximos tres años. Además, el 86% de los OEMs planea invertir en inteligencia artificial y tecnologías emergentes, mientras que el 68% ya reestructura sus cadenas de suministro para hacer frente a tensiones globales.
Otro dato relevante: el 87% espera que la conducción autónoma sea un estándar en 2030, lo que impulsa inversiones en software, ciberseguridad y aplicaciones de hiperpersonalización para el cliente.
México y la competencia global en vehículos eléctricos
Durante la presentación, los especialistas señalaron que México mantiene un papel estratégico como plataforma de manufactura y en la atracción de inversiones por nearshoring. Sin embargo, el avance de marcas chinas en vehículos eléctricos plantea un desafío a los fabricantes establecidos en Europa, Japón y Norteamérica.
Según KPMG, los aranceles no representan una solución sostenible, sino una medida temporal que debe acompañarse de innovación, alianzas estratégicas y nuevas formas de colaboración internacional.
El informe recomienda a las empresas pasar de la eficiencia en volumen a la eficiencia en valor, mediante la incorporación de IA, el fortalecimiento de alianzas tecnológicas, la resiliencia en las cadenas de suministro y la construcción de ecosistemas colaborativos.
“La transformación ya no es opcional. Las compañías que no actúen de inmediato corren el riesgo de desaparecer o fusionarse en el corto plazo”, advirtieron los socios de KPMG durante la sesión con medios.