La adopción de modelos de Industria 4.0, junto con una mayor automatización y conectividad de las fábricas, abre nuevas oportunidades para mejorar la eficiencia de los procesos productivos, pero también plantea retos relacionados con la protección de los sistemas que controlan las operaciones. Para las plantas de Nuevo León, donde sectores como manufactura avanzada, automotriz y tecnología mantienen una fuerte presencia, la ciberseguridad industrial se convierte en un aspecto clave para garantizar la continuidad operativa y proteger entornos cada vez más conectados.
Roberto Suzuki, director de OT para Latinoamérica y el Caribe en Fortinet, explicó que la protección de los sistemas industriales dejó de ser únicamente un tema tecnológico para convertirse en un factor relacionado con la operación y la competitividad de las compañías.
“La ciberseguridad hoy en día se convirtió en un tema de continuidad de negocios”, aseguró.
Industria 4.0 incrementa los desafíos de ciberseguridad en los entornos OT
La incorporación de tecnologías digitales en las plantas manufactureras permite optimizar procesos, elevar la eficiencia y avanzar hacia modelos de producción más inteligentes; sin embargo, también incrementa la exposición de los sistemas operativos ante posibles ataques.
La tecnología operacional (OT) comprende los sistemas encargados de monitorear y controlar procesos industriales, maquinaria e infraestructura crítica. Su protección representa uno de los principales retos para las compañías que avanzan hacia esquemas de mayor automatización.
A diferencia de los ataques enfocados únicamente en el robo de información, las amenazas contra entornos OT pueden afectar directamente la operación de una planta, detener líneas de producción e impactar las cadenas de suministro.
“Ya no es solamente pensar en ciberseguridad como una necesidad tecnológica; hoy se convirtió en un tema de continuidad de negocios”, explicó Suzuki.
La ciberseguridad fortalece la continuidad operativa de la manufactura
El especialista destacó que sectores con infraestructura crítica y marcos regulatorios más estrictos, como el energético, suelen registrar mayores avances en la implementación de estrategias de ciberseguridad. Sin embargo, la manufactura también enfrenta el reto de elevar sus niveles de protección debido a la creciente dependencia de sistemas digitales dentro de sus procesos productivos.
Suzuki señaló que el objetivo de una estrategia de ciberseguridad industrial no es proteger por proteger, sino garantizar que las compañías puedan mantener sus operaciones ante posibles interrupciones. Por ello, la seguridad digital comienza a integrarse en la planeación de las empresas junto con otros aspectos relacionados con productividad, eficiencia y continuidad operativa.
El avance de la Industria 4.0 en Nuevo León también ha impulsado iniciativas orientadas a fortalecer las capacidades tecnológicas de las empresas, como Nuevo León 4.0 y la Alianza 4.0. Suzuki destacó que la colaboración entre empresas, organismos y los sectores público y privado resulta fundamental para elevar las capacidades del ecosistema industrial.
“Cuando hay intercambio de información entre los participantes, es algo que hace que la industria se fortalezca”, comentó.
La ciberseguridad industrial se consolida así como un componente esencial para las plantas que avanzan hacia modelos de producción conectados, donde la tecnología y la operación deben evolucionar de manera conjunta.