Uno de los puntos centrales del panel del Clúster de Innovación y Tecnología de Durango fue la necesidad de transformar la creatividad mexicana en soluciones concretas. Para lograrlo, los expertos coincidieron en que se requieren herramientas accesibles para pymes y estudiantes, que les permitan innovar sin enfrentar barreras de costos elevados.
El ingeniero Carlos Alberto Meneses Rosales, coordinador automotriz y de electrónica avanzada de FUMEC, compartió la experiencia de centros de innovación en Querétaro y Estado de México, donde las empresas tienen acceso a impresoras 3D, software de simulación y asesoría técnica. Estos centros han demostrado que el acceso compartido a infraestructura tecnológica puede detonar la competitividad regional.
“Cuando una pyme descubre que puede reducir tiempos y costos mediante simulaciones o impresión 3D, pasa de observar la tecnología a adoptarla de manera estratégica”, señaló Meneses.
Innovación tecnológica y educación en Durango
El panel también subrayó el impacto en la educación. En universidades, el acceso a software especializado y laboratorios abiertos permite que los estudiantes experimenten con proyectos reales, desarrollen prototipos, evalúen la resistencia de materiales y creen soluciones innovadoras. Con ello, los jóvenes adquieren confianza en sus capacidades y un perfil laboral más competitivo.
La impresión 3D y la simulación digital fueron destacadas como tecnologías democratizadoras, ya que permiten a los alumnos diseñar, probar y mejorar prototipos en cuestión de minutos. “La creatividad se multiplica cuando se acompaña de herramientas que facilitan su materialización”, coincidieron los panelistas.
Impacto en pymes y nuevos mercados
Para las pymes, estos recursos no sólo significan ahorro de costos, sino también la posibilidad de acceder a nuevos mercados que exigen estándares más altos de calidad y pruebas de diseño, especialmente en sectores como el automotriz y el aeroespacial.
El reto, según los especialistas, es garantizar la disponibilidad de estas herramientas de manera grupal y colaborativa, evitando que queden restringidas a grandes corporativos. De esta forma, se fomenta un ecosistema inclusivo en el que tanto emprendedores como estudiantes puedan convertir ideas en productos y servicios innovadores.
El consenso fue claro: la innovación en Durango y México no depende solo del talento creativo, sino de que existan medios accesibles para llevar las ideas del papel al mercado.