México cuenta con una oportunidad para fortalecer su posición como uno de los principales destinos de inversión y manufactura de Norteamérica, siempre que el crecimiento de su infraestructura eléctrica avance al mismo ritmo que la expansión industrial prevista en el Plan México. Así lo plantea el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), que identifica al sistema eléctrico como un habilitador para sostener la llegada de nuevas inversiones, el desarrollo de cadenas productivas y una mayor competitividad del país.
La infraestructura eléctrica puede impulsar la siguiente etapa de desarrollo industrial
De acuerdo con el análisis del IMCO, alcanzar las metas económicas del Plan México requiere fortalecer la capacidad de generación, transmisión y almacenamiento de electricidad. El organismo señala que una economía con mayor dinamismo demandará un crecimiento promedio anual del consumo eléctrico de 4.5% entre 2026 y 2030, por lo que ampliar la infraestructura energética representa una oportunidad para respaldar nuevas inversiones industriales y mantener el atractivo del país para proyectos de alto valor agregado.
El estudio destaca que México ha fortalecido su relevancia dentro de las cadenas de suministro de Norteamérica, por lo que contar con un sistema eléctrico suficiente, confiable y flexible permitirá acompañar la expansión de sectores estratégicos como manufactura avanzada, electromovilidad, centros de datos y tecnologías de alto consumo energético.
Planeación, inversión y coordinación, claves para acelerar el crecimiento
Para aprovechar este escenario, el IMCO propone acelerar las inversiones en infraestructura de transmisión, ampliar la capacidad de generación con tecnologías de bajas emisiones y fortalecer la coordinación entre la SENER, la CFE y el sector privado para que la planeación eléctrica responda a las necesidades de la política industrial. También plantea agilizar los procesos regulatorios y brindar mayor certidumbre a los proyectos de inversión, con el objetivo de acelerar la entrada en operación de nueva capacidad instalada.
El organismo estima que, bajo el escenario de crecimiento del Plan México, la demanda de electricidad en 2030 sería 10.1% superior a la contemplada en la planeación vigente, equivalente a 11.9 gigawatts adicionales de capacidad de generación. Más que representar un obstáculo, esta diferencia refleja la dimensión de la infraestructura que el país puede desarrollar para acompañar una nueva etapa de crecimiento económico e industrial.
Con una expansión oportuna del Sistema Eléctrico Nacional, México podría fortalecer su competitividad, consolidar la confianza de los inversionistas y crear las condiciones para que el nearshoring, la innovación tecnológica y la industrialización continúen impulsando el desarrollo económico del país durante los próximos años.