La inteligencia artificial generativa (IA) ha dejado de ser una promesa futurista para convertirse en un motor real de transformación en las empresas tecnológicas y de manufactura avanzada. Así lo destacaron especialistas durante el panel “IA generativa y el impacto en el sector tecnológico y social”, realizado en el marco de SOFT 2025, donde se reunieron líderes de la industria digital, la educación y la innovación.
IA generativa y productividad empresarial
Roberto Contreras, Head of AI para México y Director de Desarrollo de Negocio en Globant, enfatizó que la IA generativa representa una oportunidad sin precedentes para acelerar la innovación y personalizar experiencias en todos los niveles del negocio.
“La IA generativa no sustituye talento: lo amplifica”, señaló. “Hoy, las empresas más competitivas integran modelos de IA en sus procesos creativos y productivos, lo que reduce tiempos, costos y errores, y al mismo tiempo escala su capacidad de innovación”.
Por su parte, Ricardo Aguilar, CTO y socio en Kernel, recordó que el verdadero valor de la IA no solo está en sus resultados, sino en la estructura que garantiza su confiabilidad y ética.
“No hay innovación sin gobernanza; la IA necesita ser auditable, explicable y confiable”, puntualizó. Aguilar destacó la importancia de adoptar marcos de auditoría y cumplimiento que aseguren transparencia y trazabilidad en el desarrollo de algoritmos, especialmente en industrias reguladas.
Ética, gobernanza y formación de talento en inteligencia artificial
Desde el ámbito educativo, Jordi Rosquillas, consultor de negocios en Edvolution, destacó que la transformación digital también exige un cambio cultural: “El futuro de la IA no depende del algoritmo, sino de las personas que saben usarlo”.
El especialista subrayó la urgencia de formar talento híbrido, capaz de entender tanto los aspectos técnicos como los impactos humanos y sociales de la automatización.
Para complementar esta visión, Héctor González, presidente y principal líder auditor CMMI en Kernel, explicó que los sistemas de IA deben evaluarse con los mismos criterios de calidad que cualquier proceso industrial.
“La inteligencia artificial también necesita certificarse”, afirmó, y destacó la relevancia de los modelos de madurez tecnológica para medir riesgos, desempeño y sostenibilidad.
El encuentro demostró que la IA generativa va más allá del “hype”: es una herramienta estratégica que exige ética, talento y visión a largo plazo. México, con su ecosistema tecnológico y su fuerza laboral en crecimiento, tiene la oportunidad de convertirse en referente regional de adopción responsable y competitiva de la IA.