La competitividad del comercio exterior no depende únicamente de ampliar horarios, sino de construir una operación aduanera más inteligente, coordinada y capaz de responder a las necesidades actuales de las cadenas de suministro.
Bajo esta visión, el Consejo Mexicano de Comercio Exterior, capítulo Noreste, impulsa el análisis de un modelo flexible para la Aduana de Nuevo Laredo, que contempla la posibilidad de una operación extendida, acompañada de mayor planeación, infraestructura y herramientas tecnológicas.
La propuesta para ampliar a 24 horas la operación del Puente del Comercio Mundial se encuentra en una etapa de evaluación mediante una consulta entre empresas importadoras, exportadoras y transportistas, así como otros participantes del comercio exterior, para identificar la demanda real y las condiciones necesarias para su implementación.
Javier Cendejas, presidente de COMCE Noreste, explicó que un esquema de mayor disponibilidad operativa podría beneficiar principalmente a grandes exportadores e importadores, corporaciones armadoras y empresas con certificaciones como Operador Económico Autorizado (OEA) en México y C-TPAT en Estados Unidos.
Sin embargo, destacó que el reto no se limita a mantener abierta una aduana durante más horas, sino a lograr que toda la cadena logística pueda operar de manera coordinada, con capacidad para sostener los movimientos de mercancías.
La coordinación logística, el reto para operar 24 horas
Uno de los principales puntos de análisis es la operación del transporte de carga. Cendejas explicó que un cruce nocturno requiere continuidad en los movimientos posteriores, como la disponibilidad de operadores, patios y almacenes, además de cargas de retorno.
“El transfer, para que sea negocio, tiene que regresar con exportación. Si no hay exportación a las 3 o 4 de la mañana, pues ya tiene que regresar vacío”, explicó.
Ante este escenario, COMCE Noreste planteó que una de las herramientas para lograr una operación más eficiente es establecer esquemas de programación mediante citas y horarios escalonados.
“Eso se hace con citas. ¿Cuánto exportas tú? ¿Cuánto importas? Bueno, pues te toca estos horarios, aquí están tus tickets electrónicos y estas horas puedes pasar”, señaló.
El organismo consideró que una programación basada en información histórica de las empresas permitiría ordenar los flujos de transporte, reducir concentraciones en horas pico y aprovechar mejor la infraestructura disponible.
Tecnología e infraestructura para agilizar la Aduana de Nuevo Laredo
La discusión sobre una aduana más flexible debe ir acompañada de inversiones y mejoras operativas que permitan agilizar los procesos de comercio exterior. Además de los horarios, deben considerarse la capacidad de las instalaciones, la disponibilidad de personal y la incorporación de tecnología.
También será necesaria una mayor coordinación entre autoridades mexicanas y estadounidenses para hacer más predecibles los movimientos de mercancías y fortalecer la eficiencia de la operación fronteriza.
Cendejas mencionó que esta visión puede aplicarse a otros puntos estratégicos del comercio exterior mexicano, particularmente en los puertos marítimos, donde el crecimiento de las importaciones provenientes de Asia representa nuevos retos logísticos.
Para COMCE Noreste, avanzar hacia una operación aduanera más ágil requiere una combinación de flexibilidad, tecnología e infraestructura, además de coordinación entre los participantes de la cadena, con el objetivo de fortalecer la competitividad logística de México ante la evolución del comercio internacional.