La falta de infraestructura de carga y el crecimiento previsto de las flotas de transporte eléctrico impulsaron la creación del Task Force de Infraestructura de Carga, una iniciativa del sector privado que busca desarrollar un modelo de inversión colaborativa para acelerar la electrificación del transporte de carga en México. El primer proyecto será el desarrollo del corredor México–Querétaro, uno de los principales ejes logísticos del país.
El proyecto, surgido del Playground de Electromovilidad de Sostenibilidad Global y co-convocado por la Asociación Nacional de Transporte Privado (ANTP), reúne a compañías como Grupo Bimbo, Mercado Libre, Coca-Cola FEMSA, Heineken México, OXXO, Alsea, VEMO, Siemens, OXXO Gas, Voltway, Deléctrico, Grupo Marva, International, Volvo, BYD Trucks y ADO Mobility, entre otras.
La iniciativa parte de un diagnóstico común: ninguna empresa puede desarrollar por sí sola la infraestructura de carga necesaria para electrificar el transporte pesado. Por ello, el grupo apuesta por un esquema de colaboración en el que las compañías compartan inversiones, información e infraestructura para reducir el riesgo financiero y acelerar el despliegue de estaciones de carga.
"La transición hacia las energías limpias no va a ocurrir esperando a que el gobierno lo resuelva todo. Necesitamos cambiar esa mentalidad: que el sector privado deje de esperar y asuma un papel protagónico", afirmó Isabel Studer, presidenta de Sostenibilidad Global.
El sector privado proyecta mayor demanda de infraestructura de carga
Uno de los primeros resultados del proyecto fue una encuesta realizada entre las empresas participantes por CALSTART, la cual identificó que, en conjunto, las compañías planean electrificar más de 320 vehículos de carga hacia 2027 y cerca de 1,400 unidades para 2035, lo que evidencia una creciente demanda de infraestructura especializada.
Ricardo García Coyne, deputy director, Emerging Markets de CALSTART y responsable técnico del estudio, señaló que el principal obstáculo ya no es la disponibilidad tecnológica. "Hay tecnología, hay demanda y hay voluntad de invertir. La barrera no es tecnológica. Es de información compartida".
Actualmente, uno de los mayores desafíos para la electrificación del transporte de carga es la limitada infraestructura disponible. Al cierre del primer trimestre de 2026, México contaba con 4,802 estaciones de carga para 235,501 vehículos eléctricos, equivalente a una electrolinera por cada 49 unidades.
Sin embargo, para el transporte pesado el reto no radica únicamente en aumentar el número de estaciones, sino en desarrollar una red estratégica sobre los principales corredores logísticos del país que permita realizar recorridos de larga distancia sin interrupciones.
Corredor México–Querétaro será el primer proyecto estratégico
En ese contexto, el Task Force iniciará sus trabajos con el desarrollo del corredor México–Querétaro, considerado uno de los ejes logísticos más importantes del país. A partir de este proyecto, las empresas identificarán los puntos con mayor viabilidad técnica para instalar centros de carga, tanto para operaciones de última milla como para transporte de largo recorrido.
Alex Theissen, presidente de la ANTP, destacó que el éxito de la transición dependerá de la capacidad de colaboración entre las empresas. "Ninguna empresa resuelve por sí sola la infraestructura de carga. Hoy el sector privado decide sumar y colaborar. Ya existe una idea clara: electrificar el corredor México–Querétaro".
El modelo propuesto toma como referencia experiencias implementadas en Estados Unidos, Colombia y Brasil, donde la agregación de demanda, la coordinación entre múltiples actores y la inversión compartida han permitido acelerar el despliegue de infraestructura para vehículos eléctricos.
Como parte de la estrategia, uno de los primeros análisis técnicos será evaluar la disponibilidad de energía eléctrica en las zonas donde se instalarán los centros de carga, un factor determinante para definir la viabilidad de los proyectos y la velocidad con la que podrá avanzar la electrificación del transporte de carga.
Killian Dorier, Senior International Programme Manager, Transport de The Climate Group, indicó que la iniciativa representa un modelo de colaboración con potencial para replicarse en otros mercados.
"El Task Force de Infraestructura demuestra lo que puede lograrse cuando un grupo de empresas se coordina para construir un futuro de cero emisiones. Es un modelo que puede servir como hoja de ruta para combinar beneficios ambientales y económicos".
Con esta alianza, el sector privado busca asumir un papel más activo en el desarrollo de la infraestructura que demandará la descarbonización del transporte de carga, fortaleciendo al mismo tiempo la competitividad logística de México y su integración en las cadenas globales de suministro.