Con el objetivo de fomentar la transición hacia una economía baja en carbono y promover un crecimiento sostenible entre las micro, pequeñas y medianas empresas (pymes), la Cooperación Técnica Alemana (GIZ) trabaja en México para fortalecer las capacidades del sector productivo y apoyar la descarbonización de sus operaciones.
Jorge Atala, director de proyecto NAMA Pyme de la Cooperación Técnica Alemana (GIZ), destacó que el uso racional de la energía ya no debe verse como un costo fijo, sino como una oportunidad para optimizar procesos, reducir gastos y aumentar la competitividad. “Todas las empresas subsisten a base de energía. Es un recurso indispensable para crecer, pero el gran cambio que necesitamos es de paradigma: entender que el consumo energético puede optimizarse”, explicó.
Atala subrayó que México, al igual que otros países, busca alcanzar la meta de cero emisiones netas para el año 2050, conforme al compromiso asumido por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) durante la Conferencia de las Partes (COP). “La descarbonización no es sólo para las grandes industrias. Cada pyme puede contribuir, y cada granito cuenta para lograr un crecimiento más sostenible”, afirmó.
Como parte de este esfuerzo, GIZ colabora estrechamente con Nacional Financiera (NAFIN) en el desarrollo de programas de crédito diseñados específicamente para las pymes. A través de esquemas como Ecocrédito Sustentable y Ecocrédito Solar, las empresas pueden acceder a financiamientos de hasta 15 millones de pesos, con tasas de interés preferenciales y plazos de hasta ocho años.
“Estos programas ofrecen condiciones más accesibles que los créditos convencionales y están disponibles en todo el país. Buscamos que las pymes vean la eficiencia energética no como un gasto, sino como una inversión que reduce costos y fortalece su operación”, puntualizó Atala.
Entre las medidas más efectivas, señaló la sustitución de iluminación convencional por tecnología LED, el mantenimiento de equipos de refrigeración, el uso de sensores de presencia o la instalación de sistemas fotovoltaicos. “Hay muchas acciones que pueden implementarse con poca inversión y grandes beneficios. La clave es dar el primer paso”, añadió.
El representante de GIZ reconoció que, aunque existe interés entre las empresas, persisten desafíos relacionados con la falta de financiamiento, el ahorro energético y la prioridad que las pymes otorgan a la eficiencia frente a otros costos operativos. No obstante, aseguró que el panorama es alentador: “El crecimiento sostenible es una responsabilidad compartida. Y si queremos alcanzar el cero neto en 2050, tarde o temprano todos tendremos que hacerlo”.
Finalmente, invitó a las y los empresarios a acercarse a los programas disponibles a través del sitio web y redes sociales de GIZ México y Nacional Financiera, donde pueden iniciar su registro para obtener apoyo y crédito preferencial.