General Motors (GM) destacó una serie de avances ambientales en sus operaciones de México como parte de su estrategia global de sostenibilidad. La compañía informó que su complejo de San Luis Potosí opera bajo un esquema de “cero descargas”, mientras que una parte relevante de su consumo energético ya proviene de fuentes renovables.
Gestión de agua y energía impulsa la estrategia ambiental
Entre los principales indicadores compartidos por la armadora destaca que el complejo de San Luis Potosí trata toda el agua que utiliza y la reincorpora a sus procesos productivos, lo que le permite operar bajo un modelo de cero descargas de agua residual. Esta práctica forma parte de las acciones enfocadas en optimizar el uso de recursos dentro de sus instalaciones.
La empresa también señaló que 21% de la energía utilizada en sus operaciones proviene de fuentes renovables, un avance que contribuye a reducir la huella ambiental de sus actividades manufactureras. La adopción de energía limpia se ha convertido en uno de los principales ejes de inversión para la industria automotriz global.
Otro de los resultados reportados corresponde al manejo de residuos. GM indicó que en 2025 alcanzó 93% de su meta de cero residuos, una cifra que refleja el fortalecimiento de sus programas de aprovechamiento de materiales y reducción de desechos en sus complejos de manufactura.
Electrificación y conservación ambiental
La compañía también resaltó su apuesta por la electrificación como una vía para impulsar un futuro de cero emisiones, en línea con la transformación que vive la industria automotriz hacia tecnologías de movilidad de menor impacto ambiental.
En materia de conservación, GM informó que sus cuatro complejos de manufactura cuentan con certificación del Wildlife Habitat Council (WHC). En conjunto, estas instalaciones suman 428 mil 382 metros cuadrados destinados a proyectos de restauración y preservación ambiental, una superficie orientada a la protección de ecosistemas y biodiversidad.
Con estas acciones, General Motors México busca fortalecer su desempeño ambiental en áreas clave como agua, energía, residuos, electrificación y conservación de hábitats, aspectos que cada vez tienen mayor peso en la competitividad y las estrategias de largo plazo de la industria automotriz.