América Latina se encuentra entre las regiones menos preparadas a nivel mundial para adoptar y expandir la inteligencia artificial generativa, según el Índice de Preparación Regional (RPI, por sus siglas en inglés) del informe Cómo el personal aprende a usar la IA generativa en 2025, publicado por Degreed, plataforma de aprendizaje basada en IA para la transformación de la fuerza laboral, en colaboración con Harvard Business Publishing Corporate Learning.
La región presenta los niveles más bajos de experiencia en IA, lo que puede indicar una curva de aprendizaje más lenta o una exposición limitada a flujos de trabajo impulsados por esta tecnología. Las puntuaciones más bajas en soporte e infraestructura sugieren retos en la implementación debido a recursos limitados, financiación insuficiente o falta de priorización estratégica.
Brechas en infraestructura y apoyo organizacional
El RPI mide cómo las organizaciones perciben su preparación para adoptar, habilitar y escalar la IA generativa, considerando la experiencia de la fuerza laboral, la madurez de la infraestructura y el apoyo organizacional. Sin embargo, el índice no contempla factores externos como entornos políticos, condiciones económicas o marcos regulatorios, que también pueden influir en los resultados.
Los datos revelan diferencias regionales significativas. América Latina obtuvo 57.61 puntos, ligeramente por debajo de Oriente Medio y África (58.06), mientras que Europa y Norteamérica lideran con 60.36 y 60.07, respectivamente, reflejando una infraestructura más sólida y una mayor preparación para integrar la IA generativa.
“Aunque el interés por la IA crece rápidamente en América Latina, muchas organizaciones enfrentan barreras fundamentales para su implementación”, afirmó Eva Raimondo, vicepresidenta para América Latina de Degreed. “Esto incluye el acceso limitado a herramientas avanzadas, la escasez de profesionales cualificados y la falta de apoyo coordinado a nivel organizativo.”
El informe subraya que, ante la aceleración global en adopción de IA, es esencial invertir en capacitación y apoyo específico para cerrar las brechas y fomentar un crecimiento inclusivo en la región.