Durante el 85 Congreso Nacional de Agentes Aduanales, Federico Schaffler, administrador de Comercio Exterior de Port Laredo, explicó el funcionamiento de las Foreign Trade Zones (FTZ), áreas reguladas por el gobierno de Estados Unidos que brindan ventajas operativas y fiscales para el comercio internacional.
¿Qué son las Foreign Trade Zones y cómo benefician al comercio?
“Las Foreign Trade Zones serían el equivalente a un recinto fiscalizado estratégico en México, pero dentro de las bodegas de cada agente aduanal en Estados Unidos. Esto permite capitalizar operaciones tanto de exportadores mexicanos hacia Estados Unidos como de exportadores estadounidenses a otros mercados”, detalló Schaffler.
El programa ofrece beneficios como el diferimiento del pago de impuestos hasta que la mercancía entra efectivamente al mercado estadounidense. “A diferencia de una importación tradicional, donde los impuestos se pagan al cruzar la frontera, en una FTZ la mercancía puede almacenarse sin pagar aranceles hasta su ingreso formal al mercado. E incluso, si el destino final es un tercer país, como Canadá o Europa, no se pagan impuestos en Estados Unidos”.
Port Laredo y su liderazgo en comercio exterior
Schaffler destacó que esta figura ha sido clave en el crecimiento de Laredo, Texas, actualmente el puerto número uno en volumen de comercio entre todos los puntos de entrada terrestres, aéreos y marítimos de Estados Unidos. “Todos los días buscamos servir mejor a la comunidad de comercio exterior. Laredo tiene una ventaja muy clara: su capacidad de adaptación inmediata a los cambios en la legislación y las reglas del comercio internacional”.
Esa flexibilidad operativa, dijo, se traduce en una ventaja competitiva para los exportadores mexicanos que dependen de la región Laredo-Nuevo Laredo como plataforma logística. “En ocasiones los cambios legales se presentan más de una vez al día, y la experiencia del gremio aduanero permite ajustarse con rapidez para beneficio de los clientes”.
El administrador también subrayó la relevancia de apegarse a la normatividad del T-MEC, particularmente en temas como las reglas de origen. “La economía mundial está completamente integrada. En sectores como el automotriz, una pieza puede cruzar la frontera hasta siete veces antes de integrarse a un vehículo terminado. Eso exige un conocimiento profundo del tratado y de las exigencias de cada país”.