Foreign Trade Zone: la ventaja competitiva que consolida a Texas en la manufactura global

Isbac Martínez.
Febrero 24, 2026

Font size:
Imprimir

Las Foreign Trade Zones (FTZ) se han convertido en uno de los instrumentos más eficaces para fortalecer la competitividad de Texas en el comercio internacional. Al permitir el diferimiento de aranceles, optimizar el flujo de efectivo y ofrecer esquemas flexibles de manufactura y almacenaje bajo supervisión aduanera, estas zonas especiales reducen costos operativos y brindan certidumbre regulatoria. En un contexto marcado por el nearshoring y la relocalización de cadenas productivas, el modelo FTZ ha posicionado al estado como un punto estratégico para la integración manufacturera entre México y Estados Unidos.

Este panorama fue expuesto por Federico Schaffler, Administrador de Comercio Exterior de Port Laredo, durante la charla “Beneficios de las Foreign Trade Zones”, presentada en el marco de la gira del Consejo de Index Nacional por la región del Río South Texas, organizada por el Council for South Texas Economic Progress (COSTEP). Ante la delegación encabezada por su presidente nacional, Humberto Martínez, y Jael Durán, el especialista explicó cómo estas herramientas federales se han convertido en un factor determinante para atraer inversión y fortalecer el comercio transfronterizo.

Las Foreign Trade Zones (FTZ) son zonas aduaneras autorizadas por el gobierno de Estados Unidos y supervisadas por la U.S. Customs and Border Protection (CBP). Operan bajo un esquema que permite a empresas almacenar, ensamblar o transformar mercancías con beneficios fiscales y administrativos que mejoran su competitividad.

En Texas, las FTZ son administradas por “grantees” regionales en ciudades estratégicas como Brownsville, McAllen y Laredo, donde la dinámica comercial con México exige herramientas ágiles y eficientes.

“Es una ventaja que tiene  por ejemplo las empresas de manufactura en México, que están produciendo y llenando sus bodegas, pero saben que en el transcurso de los meses o del año van a exportar al mercado de Estados Unidos, lo sacan de su planta, lo ponen en una FTZ y no están pagando impuestos sino en la medida en que lo vayan sacando al mercado dentro de Estados Unidos”

 

¿Cómo funcionan?

En la práctica, una FTZ puede delimitarse dentro de una bodega equipada con sistemas de inventario en tiempo real y sujeta a auditorías aleatorias por parte de CBP. Las empresas deben reportar anualmente al National Foreign Trade Zone Board, cuyos informes consolidados llegan al Congreso estadounidense.

Existen dos modalidades principales:

  • Warehousing (almacenaje)
  • Production (manufactura)

 

Beneficios estratégicos para la industria

Entre los principales incentivos destacan:

  • Diferimiento de aranceles: Se pagan solo cuando la mercancía entra al mercado estadounidense.
  • Optimización del flujo de efectivo: Ideal para empresas con exportaciones graduales desde México.
  • Gestión de cuotas: Permite mantener productos sujetos a cupos hasta la reapertura del “switch”.
  • Ahorros en el Merchandise Processing Fee (MPF): Pagos consolidados autorizados por CBP reducen costos administrativos.
  • Inverted tariff en manufactura: Posibilidad de aplicar la tasa arancelaria del producto terminado si es menor que la de sus componentes.

 

Control y confianza

Aunque el esquema ofrece flexibilidad, el cumplimiento es riguroso. CBP puede realizar inspecciones sin previo aviso y solicitar documentación detallada de cualquier embarque. Además, existe un proceso de “vetting” para directivos y personal operativo, con el objetivo de prevenir riesgos como el lavado de dinero.

Las FTZ son gestionadas por entidades locales —como el puerto o la ciudad correspondiente— que cobran tarifas anuales por superficie autorizada, convirtiéndose en instrumentos de desarrollo económico regional.

 

Texas lidera el modelo

Texas encabeza el país en operaciones manufactureras dentro de FTZ y cuenta con 35 grantees activos. Solo Laredo reportó 1.16 billones de dólares en operaciones durante 2024 y 70 empresas activas bajo este esquema, con un crecimiento superior al promedio estatal.

En el intercambio con empresarios, se comparó el modelo estadounidense con programas mexicanos como el IMEX y los Recintos Fiscalizados Estratégicos, destacando que la previsibilidad regulatoria y la confianza institucional son factores diferenciadores.

 

Nearshoring y resiliencia regional

“El atractivo de las FTZ crece por la cercanía entre los centros de producción en México y los de consumo en Estados Unidos”, señaló Schaffler, al enfatizar que el nearshoring representa una oportunidad para integrar cadenas regionales y reducir vulnerabilidad ante cambios arancelarios.

En un entorno geopolítico variante y con ajustes en discusión dentro del marco del tratado de México, Estados Unidos y Canadá, las FTZ  se posicionan como una herramienta estratégica.

En una región con el dinamismo comercial que caracteriza a la Rio South Texas, las Zonas de Comercio Exterior no solo ofrecen ventajas fiscales, sino una plataforma para fortalecer capital de trabajo, reducir riesgos y consolidar un ecosistema logístico más integrado y resiliente.


DOCUMENTOS TÉCNICOS

UWT

Precisión en los niveles de llenado: Herramienta clave para optimizar la producción y rentabilidad en procesos plásticos

Descargar este documento
Lenovo

Infraestructura preparada para la IA: el nuevo pilar de la manufactura inteligente

Descargar este documento
Epicor

Innovación industrial: del ERP inteligente a la adopción práctica de la IA

Descargar este documento
Avetta

Resiliencia y sostenibilidad en la cadena de suministro industrial

Descargar este documento

TE PUEDE INTERESAR

Descubre las últimas novedades de la industria en nuestra edición impresa, disponible en formato digital.

Ver todas las ediciones