Durante el 10° Foro Latinoamericano de Minería realizado por ExxonMobil, Pablo Terroba, Racing Technical Advisor de la compañía para Oracle Red Bull Racing, expuso cómo la experiencia en el automovilismo de alto rendimiento se ha convertido en una plataforma de desarrollo tecnológico que hoy impacta a otros sectores industriales.
Desde 1950, año en que ExxonMobil participó en la primera carrera de Fórmula 1, la compañía ha mantenido una presencia constante en las competencias de motor. En 1974 inició la comercialización de sus lubricantes, con lo que consolidó su apuesta por la investigación y la innovación tecnológica aplicada al rendimiento y la eficiencia.
Terroba explicó que la turbina de un motor de F1 puede alcanzar hasta 950 grados centígrados y operar a 125,000 revoluciones por minuto, lo que demanda soluciones extremas de lubricación y enfriamiento. Un piloto puede realizar hasta 4,000 cambios de marcha en una sola carrera, mientras que el motor V6 turboalimentado de 1.6 litros de Red Bull Racing logra ser 40% más eficiente en comparación con un vehículo convencional.
El aceite Mobil 1, desarrollado por ExxonMobil en Estados Unidos, lubrica más de 4,000 piezas móviles en cada monoplaza. Este producto incorpora aditivos especiales que no utiliza ningún otro competidor a nivel mundial, con el objetivo de reducir la fricción y proteger el motor bajo condiciones extremas.
Análisis de precisión en laboratorio para F1 y minería
Terroba destacó que ExxonMobil opera un laboratorio itinerante que acompaña a Oracle Red Bull Racing en cada Gran Premio. Este centro de análisis permite procesar hasta 10 muestras de combustible y 50 de lubricantes por fin de semana, midiendo variables como viscosidad, contenido de agua, fugas y presencia de elementos químicos mediante técnicas de espectrometría.
Entre los elementos monitoreados en los lubricantes se encuentran plomo, litio, cobre, estaño y hierro, lo que ayuda a detectar desgaste en piezas críticas y asegurar que los coches permanezcan en pista durante toda la competencia.
Innovación tecnológica aplicada de la pista a la industria
La compañía desarrolla también grasas sintéticas para maximizar la aceleración en ejes de transmisión, aerosoles biodegradables para mejorar la eficiencia en el cambio de neumáticos dentro de pits y combustibles compuestos en un 90% por hidrocarburos y 10% por etanol, diseñados para mantener el nivel de potencia incluso ante variaciones de temperatura.
“La alianza entre Oracle Red Bull Racing y ExxonMobil es una asociación tecnológica de confianza que se basa en rendimiento, fiabilidad y valor del tiempo”, subrayó Terroba. La experiencia adquirida en la Fórmula 1, agregó, no solo se aplica en el automovilismo, sino que se traslada a diferentes industrias que requieren eficiencia energética, soluciones de lubricación avanzada y procesos de monitoreo en tiempo real.
Con ingenieros y especialistas distribuidos en todo el mundo, ExxonMobil reafirmó que su estrategia consiste en llevar la innovación “de los pits a la mina”, conectando el aprendizaje de los deportes de motor con aplicaciones en sectores como la minería, la manufactura y la generación de energía.
Por último, el especialista expresó que ExxonMobil es una de las pocas empresas globales presente desde la extracción de minerales hasta soluciones para la F1, y que toda esta tecnología va desde vehículos convencionales hasta las grandes industrias.
“La importancia de nuestra inversión en tecnología y en los laboratorios permite tener resultados exhaustivos. Lubricantes con distintos parámetros que probamos y donde nuestros ingenieros y técnicos son expertos”, finalizó.