En junio de 2025, los establecimientos del programa IMMEX reportaron ingresos por 670,246 millones de pesos, de los cuales el 90.2% fue generado por unidades manufactureras, consolidando a este sector como el pilar del esquema de exportación y producción en México. Los establecimientos no manufactureros aportaron el 9.8% restante, vinculados con actividades de agricultura, comercio y servicios.
Este resultado confirma el peso de la industria manufacturera en el desarrollo de las cadenas de valor internacionales, donde México se ha posicionado como socio estratégico por su capacidad de ensamble, transformación y proveeduría a mercados globales.
Contribución al mercado nacional y extranjero
La composición de ingresos mostró un 43.0% de origen nacional y un 57.0% proveniente del extranjero, lo que refleja la orientación exportadora del programa IMMEX. Este equilibrio reafirma la relevancia del sector manufacturero no solo como motor de exportaciones, sino también como impulsor de la demanda interna.
Además, la diversificación de mercados contribuye a fortalecer la resiliencia de las empresas frente a escenarios internacionales complejos, manteniendo estabilidad en el flujo de divisas y en el abastecimiento productivo.
Empleo y remuneraciones en el sector
El personal ocupado total fue de 3.2 millones de personas, de las cuales 2.8 millones trabajaron en establecimientos manufactureros. Aunque este segmento registró una contracción anual de 2.9% en su plantilla, el sector no manufacturero logró crecer 2.5%, lo que evidencia dinámicas diferenciadas según el tipo de actividad.
En materia salarial, las remuneraciones medias reales alcanzaron 21,837 pesos mensuales, con un aumento anual de 5.1%. En los establecimientos manufactureros, el alza fue de 5.0%, lo que muestra una mejora en el poder adquisitivo de los trabajadores del sector.
La fortaleza de la manufactura en el IMMEX no solo garantiza el flujo constante de ingresos al país, sino que también reafirma la posición de México como destino competitivo en la atracción de inversiones. Este liderazgo ofrece oportunidades para seguir escalando en cadenas de valor más sofisticadas, con mayor contenido tecnológico y mejor integración con el mercado interno.