Frente a los altos costos operativos del etiquetado físico, el Consejo Mexicano de Comercio Exterior capítulo Noreste (COMCE Noreste) propuso actualizar la NOM-050-SCFI-2004 para integrar un sistema de información comercial digital mediante códigos QR.
El organismo enfatizó que garantizar información clara, accesible y completa para el consumidor es prioritario. Sin embargo, advirtió que depender únicamente de etiquetas impresas, un modelo con más de dos décadas de antigüedad, recarga la operación y eleva los costos para fabricantes, importadores, distribuidores y, especialmente, para las Pymes.
El etiquetado tradicional cuesta hasta 28.3 mil millones de pesos
Cálculos de COMCE Noreste revelan que en México se imprimen entre 30 mil y 34 mil millones de etiquetas al año, lo que implica un gasto directo de entre 22.5 mil y 28.3 mil millones de pesos.
A esta cifra se suman gastos indirectos por diseño, colocación, almacenamiento, gestión de inventarios, inspecciones, destrucción de insumos obsoletos y reetiquetado de productos importados.
Para Javier Cendejas, presidente de COMCE Noreste, el impacto del etiquetado convencional va mucho más allá del papel. Se trata de un engranaje de procesos que genera demoras y cuellos de botella en la cadena logística.
“El costo no está únicamente en la etiqueta, sino en toda la maniobra que implica colocarla. Descargar, etiquetar, volver a cargar la mercancía y corregir cualquier error genera costos e ineficiencias que afectan la logística”, aseguró.
Códigos QR modernizarían la información comercial en México
Ante esta realidad, la propuesta busca complementar los datos obligatorios con un código QR impreso en el producto, envase o empaque, de modo que el consumidor consulte la ficha digital sin tener que instalar ninguna aplicación.
Con este formato, los usuarios accederían de inmediato a la denominación del producto, descripción, contenido, datos del fabricante o importador, país de origen, instructivos, advertencias, caducidad, garantías y vías de contacto.
COMCE Noreste aclaró que la iniciativa no pretende relajar las exigencias normativas ni desproteger al consumidor, sino modernizar el formato de la información comercial.
Bajo este modelo, las autoridades conservarían su capacidad de supervisión, mientras las empresas ganarían en eficiencia, reducirían costos operativos y recortarían el uso de papel.
Para el organismo, actualizar la NOM-050 marcaría un avance clave hacia la digitalización comercial y una oportunidad concreta para elevar la competitividad del sector productivo mexicano.