El éxito de las empresas japonesas en Monterrey no se debe solo a su tecnología o procesos, sino a una filosofía empresarial centrada en las personas y la mejora continua. En este modelo, el desarrollo humano se asume como una responsabilidad estratégica, lo que genera entornos de trabajo estables y colaborativos con baja rotación de personal.
En el panel Best Practices of Japanese Companies in Monterrey: Successful Strategies for Recruitment and Talent Retention, parte del evento Business Talks Japan – Investment, Collaboration, and Success Stories Shaping Mexico–Japan Economic Ties organizado por Invest Monterrey en la Universidad de Monterrey (UDEM), los participantes coincidieron en que el factor humano es el verdadero motor del desarrollo industrial.
Jesús Alberto Morales, gerente de Recursos Humanos en Sumitomo Drive Technologies, destacó que la empresa ha logrado mantener una rotación laboral mínima gracias al respeto, la capacitación y la comunicación continua. “En Sumitomo creemos que el crecimiento de la compañía solo es posible cuando crece su gente. Nuestro reto no es solo atraer talento, sino desarrollarlo y mantenerlo motivado”, expresó.
Atracción de talento con propósito y permanencia
Por su parte, Rafael Navarro, CEO de Human Quality, explicó que las empresas japonesas han sabido diferenciarse en el mercado laboral mexicano al priorizar la estabilidad, el respeto y la formación técnica, valores que se traducen en productividad y compromiso.
“El trabajador mexicano se adapta muy bien a la disciplina japonesa, pero necesita ver un propósito claro. Cuando se siente valorado y parte de un equipo, la retención mejora naturalmente”, aseguró Navarro, subrayando que el modelo japonés no solo se basa en la jerarquía, sino en la colaboración.
Ambos expertos coincidieron en que la clave del éxito radica en equilibrar la eficiencia del modelo japonés con la creatividad y calidez del talento mexicano, creando entornos donde las personas se sientan parte esencial del proceso productivo.
Capacitación, bienestar y orgullo corporativo
Las empresas japonesas en Nuevo León destacan por su inversión en capacitación técnica y bienestar laboral. Morales detalló que Sumitomo Drive Technologies implementa programas de entrenamiento continuo en liderazgo, mantenimiento, seguridad y mejora de procesos, en conjunto con universidades y centros de formación técnica locales.
“Capacitar no es un gasto, es una inversión. Un empleado capacitado se convierte en embajador de la empresa”, afirmó, añadiendo que los trabajadores valoran las oportunidades de desarrollo profesional y personal.
Además, se promueve una cultura de respeto y reconocimiento mutuo, basada en principios como el kaizen (mejora continua) y el monozukuri (orgullo por el trabajo bien hecho), conceptos que fortalecen equipos sólidos y comprometidos.
El panel destacó que la región metropolitana de Monterrey continúa consolidándose como uno de los principales destinos para la inversión japonesa en América Latina, gracias a su ecosistema de clústeres, universidades técnicas y proveedores especializados.
Naoko Miyashita, moderadora del panel y representante de Citius AG, subrayó que la colaboración entre empresas y academia ha sido fundamental para garantizar una oferta laboral alineada con las necesidades del sector manufacturero.
“Monterrey se ha convertido en un punto de referencia para las empresas japonesas por su infraestructura, talento y cultura de trabajo. Aquí encuentran no solo mano de obra, sino una comunidad industrial comprometida con la calidad”, concluyó Miyashita.