La transición hacia la electromovilidad ya incide en las decisiones de inversión, en la configuración de la cadena de suministro y en la estrategia de las empresas del sector automotriz en México. Durante la apertura del EV Hub Electromovilidad, Elisa Crespo, presidenta ejecutiva del Clúster Automotriz Metropolitano, señaló que el país enfrenta un punto de inflexión que obligará a redefinir dónde y cómo se genera valor en la industria.
En su participación, Crespo planteó que la electromovilidad dejó de ser una proyección de largo plazo para convertirse en una realidad operativa. “Hablar de electromovilidad en México ya no es hablar del futuro, es hablar de decisiones de negocio que se están tomando hoy”.
Asimismo, la presidenta del Clúster indicó que la electrificación está modificando de forma profunda la cadena de valor automotriz, pues explicó que, aunque los vehículos eléctricos integran menos componentes mecánicos, incrementan su dependencia de electrónica, software y sistemas de gestión de energía, lo que impulsa segmentos como baterías, electrónica de potencia, semiconductores y soluciones térmicas.
Bajo este contexto, planteó que los proveedores deben definir su posicionamiento dentro de esta nueva estructura industrial. “La pregunta clave es dónde queremos participar en esta nueva cadena de valor”.
Otro de los factores críticos es la velocidad de adaptación. Las armadoras están redefiniendo plataformas y redes globales de suministro, por lo que las empresas que desarrollen capacidades, certifiquen procesos y anticipen esta transición tendrán mayores probabilidades de asegurar nuevos contratos. En este ecosistema, la colaboración entre empresas y centros de investigación se vuelve un componente estratégico.
En materia de talento, Crespo destacó que la transición exige nuevas capacidades técnicas, particularmente en ingeniería de baterías, electrónica avanzada, software y análisis de datos. Este escenario implica tanto la atracción de perfiles especializados como la reconversión del capital humano existente.
Al trasladar el análisis al contexto de la zona metropolitana, señaló que se concentra una parte relevante del consumo y el potencial para desarrollar nuevos modelos de negocio. La electromovilidad, apuntó, no se limita a la fabricación de vehículos, sino que abarca infraestructura de carga, servicios de mantenimiento, gestión de flotas y soluciones de última milla.
“El mercado aún se encuentra en una etapa temprana, lo que abre espacio para posicionarse. Las empresas que entiendan esta transición como una oportunidad estratégica serán las que lideren”.
Crespo subrayó el peso de la industria automotriz en la economía nacional, al representar cerca del 3.5% del PIB y más del 30% de las exportaciones manufactureras. No obstante, advirtió que esta posición no está garantizada en el contexto de la electrificación, considerando que más del 70% de los nuevos desarrollos de plataformas a nivel global están orientados a vehículos eléctricos.
En este escenario, la zona metropolitana se perfila como un punto clave para el desarrollo del mercado eléctrico, al concentrar demanda, infraestructura, regulación y condiciones para la innovación. “Es el laboratorio donde convergen los elementos que aceleran esta transición”.
El objetivo del EV Business Hub México se centró en establecer un diálogo entre actores públicos y privados, identificar el estado actual de la movilidad eléctrica en el país y promover decisiones de inversión alineadas con la transformación del sector automotriz.