La industria automotriz en México avanzó en su proceso de electrificación, con señales tanto en inversión productiva como en adopción de nuevas tecnologías, de acuerdo con Rodolfo Osorio, titular de la Unidad de Electromovilidad de la Secretaría de Economía.
En entrevista, durante el EV Business México realizado por el Clúster Automotriz Metropolitano en la Secretaría de Economía, el funcionario comentó que en su visita reciente a la planta de Nissan Aguascalientes, la compañía concentró operaciones previamente ubicadas en Morelos y Argentina en un solo complejo productivo en el país. La reconversión de la instalación se realizó en un periodo aproximado de seis meses, con la llegada de equipo y materiales para el ensamble de nuevas líneas.
Electromovilidad en México: inversión y reconversión industrial
Osorio señaló que este proceso estuvo acompañado por un incremento en la contratación de talento mexicano, así como por inversiones destinadas a la producción de modelos como la nueva Nissan Frontier, y añadió que la armadora evalúa la posibilidad de fabricar un vehículo eléctrico en México, en línea con su estrategia de transición tecnológica. Mientras tanto, indicó que los motores de combustión actuales han mejorado en eficiencia frente a generaciones previas.
En cuanto al mercado interno, refirió que 2025 registró avances en la adopción de vehículos eléctricos. Con base en cifras de la Electric Mobility Association (EMA), estimó que alrededor de 250,000 unidades electrificadas han sido adquiridas en el país. A la par, se han instalado más de 60,000 puntos de recarga, lo que refleja una expansión de la infraestructura.
Infraestructura y transporte público impulsan la adopción
Este crecimiento incluye tanto a fabricantes asiáticos como a marcas estadounidenses, cuyos vehículos se destinan en parte al mercado local y en parte a exportación. Osorio apuntó que la transición hacia la electromovilidad se observa no solo en el segmento de autos particulares, sino también en el transporte público, donde se incrementa la incorporación de flotas eléctricas.
En el ámbito nacional, destacó la participación de empresas mexicanas como DINA en colaboración con Megaflux, que desarrollaron el autobús eléctrico Taruk. Además, se estableció una alianza con Marcopolo para ampliar la oferta de unidades, incluyendo configuraciones de 9 y 12 metros.
Estas unidades comenzarán a operar en un sistema de transporte público en Chetumal, Quintana Roo, lo que marca el inicio de su implementación urbana dentro del país.