El Bajío industrial concentra algunas de las cadenas manufactureras de mayor especialización de México, con una plataforma productiva que conecta a Aguascalientes, Guanajuato, Querétaro y San Luis Potosí. Estos estados comparten fortalezas en sectores como automotriz, autopartes, aeroespacial, metalmecánica, electrónica y manufactura avanzada, además de una ubicación que facilita el acceso a corredores logísticos y a los principales mercados industriales del país.
La cercanía entre estos cuatro estados permite que las empresas accedan a una red regional de proveedores, talento e infraestructura. Las cadenas automotrices muestran con claridad esta integración: plantas de vehículos instaladas en Guanajuato, Aguascalientes y San Luis Potosí demandan componentes, servicios industriales, ingeniería y logística que también pueden provenir de compañías establecidas en Querétaro y otros puntos del corredor.
Guanajuato y Aguascalientes concentran capacidad automotriz
Guanajuato destaca por su escala automotriz. El estado ensambló más de 896 mil vehículos durante 2024 y cuenta con operaciones de armadoras como General Motors, Honda, Mazda y Toyota, además de una amplia red de proveedores. La industria automotriz representa una parte central de sus exportaciones y ha impulsado actividades relacionadas con autopartes, transmisiones, llantas, componentes metálicos y servicios para manufactura.
En Aguascalientes, la industria automotriz también constituye uno de los pilares de la economía manufacturera. Nissan opera las plantas Aguascalientes 1 y Aguascalientes 2, además de capacidades para fabricación de motores. Desde estos complejos produce modelos destinados al mercado nacional y de exportación, mientras una red de proveedores de autopartes y componentes complementa la actividad de la armadora y fortalece la especialización industrial del estado.
San Luis Potosí y Querétaro amplían la especialización del Bajío
San Luis Potosí suma otra concentración automotriz con las plantas de BMW Group y General Motors. BMW produce vehículos en el estado desde 2019 y destina 800 millones de euros a nuevas capacidades relacionadas con vehículos eléctricos y baterías de alto voltaje. La entidad también cuenta con actividad metalmecánica, electrónica y una red de proveedores que atiende operaciones automotrices dentro y fuera del estado.
Querétaro aporta una estructura industrial más diversificada, con especialización en sectores automotriz y aeroespacial, además de metalmecánica, eléctrico-electrónico y tecnologías digitales. Empresas como Safran y Bombardier han desarrollado capacidades de manufactura e ingeniería aeroespacial, mientras el ecosistema automotriz se concentra principalmente en autopartes y sistemas para vehículos. Esta combinación amplía la oferta productiva regional más allá del ensamble automotriz.
La fortaleza del corredor industrial del Bajío radica en la complementariedad entre sus estados. Guanajuato y Aguascalientes aportan una elevada capacidad de producción automotriz; San Luis Potosí combina ensamble de vehículos, proveeduría y nuevas inversiones para electromovilidad; y Querétaro añade aeroespacial, ingeniería y manufactura avanzada. La proximidad de estas capacidades permite a México contar con una región industrial conectada y con posibilidades de incrementar el contenido nacional dentro de las cadenas de suministro.