La educación dual en Nuevo León dejó de ser únicamente una alternativa educativa para convertirse en una herramienta estratégica de la industria, con impacto directo en la formación de talento, la productividad y la competitividad del estado.
Durante la cuarta mesa de análisis estratégico rumbo a la Nueva Ley de Educación, titulada “Educación Dual: Retos y Oportunidades”, representantes del sector productivo coincidieron en que el valor del modelo radica en su capacidad de alinearse con las necesidades reales de las empresas.
Educación dual en Nuevo León fortalece la formación de talento industrial
A diferencia de los esquemas tradicionales, la educación dual permite a las empresas participar en la formación de sus futuros colaboradores. Esto reduce las curvas de aprendizaje, facilita la integración a planta y fortalece la retención de talento.
Empresas como Ternium, HISENSE Monterrey y Siemens México, con FRISA como anfitrión, destacaron la importancia de fortalecer este esquema, en especial en su implementación operativa.
Retos y evolución de la educación dual para la competitividad industrial
Con un crecimiento que pasó de cerca de 200 a 13 mil estudiantes y más de mil 400 empresas participantes, el reto ahora es elevar su nivel de especialización. Entre las principales necesidades planteadas destacan la formación de tutores dentro de las empresas, el impulso a vocaciones técnicas desde etapas tempranas y la incorporación de una mayor perspectiva de género.
El secretario de Educación, Juan Paura, aseguró que la colaboración con el sector productivo será clave para consolidar la educación dual como parte de la visión educativa estatal. La propuesta de la Nueva Ley de Educación de Nuevo León plantea un esquema de corresponsabilidad entre gobierno, instituciones educativas y empresas, donde la formación de talento se asume como un esfuerzo compartido.
El modelo también abre la puerta a integrar a proveedores y subproveedores en la formación de talento. Esto amplía su alcance y eleva el nivel competitivo de la cadena industrial en sectores clave para el estado.
La educación dual se perfila así como una inversión directa en productividad. Su consolidación dependerá de avanzar hacia esquemas más estructurados, incluyentes y especializados. El objetivo es claro: formar talento pertinente desde origen y fortalecer la competitividad de Nuevo León desde su base industrial.