La Secretaría de Economía y BBVA México formalizaron el Plan de Impulso al Sector Textil y de Calzado, una estrategia público–privada destinada a fortalecer una industria que aporta más de 1.2 millones de empleos y donde más del 85% de las unidades productivas son Mipymes. Este esfuerzo busca modernizar procesos, ampliar el acceso al crédito y mejorar la competitividad del sector.
Plan de impulso con financiamiento y digitalización
El programa se estructura en tres pilares —bancarización y digitalización, financiamiento preferencial y educación especializada— e incluye una bolsa de hasta 120,000 millones de pesos en garantías a través de Nacional Financiera (NAFIN), con tasas preferenciales y cero comisiones de apertura para capital de trabajo, compra de maquinaria y modernización de procesos. Estos mecanismos tienen como fin ampliar el acceso al crédito y fortalecer el tejido productivo del país.
Durante la presentación, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, destacó que la alianza con BBVA México y NAFIN permitirá reducir costos de acceso al crédito, un obstáculo común para las empresas pequeñas y medianas del sector. Señaló que el objetivo es generar condiciones más competitivas para una industria presionada por la informalidad, la baja bancarización y la competencia internacional.
Modernización financiera y capacitación empresarial
Por su parte, Eduardo Osuna, vicepresidente y director general de BBVA México, subrayó que el textil y el calzado son sectores con fuerte impacto social, aunque enfrentan rezagos en digitalización y crédito. Reafirmó que el convenio busca atender estos desafíos con herramientas financieras y capacitación.
A través del primer pilar, se contempla que miles de micro y pequeños negocios accedan a apertura de cuentas sin costo, TPVs sin renta mensual y transferencias sin comisiones para generar historial financiero y solicitar crédito formal. En el segundo pilar, el plan incluye garantías NAFIN para capital de trabajo, adquisición de maquinaria, modernización de procesos y fortalecimiento de proveeduría. También se impulsan esquemas de factoring y confirming para convertir facturas en liquidez y evitar frenos en la operación.
Con apoyo del IPADE, el tercer pilar incorpora programas de formación técnica, financiera y de gestión empresarial —tanto presenciales como digitales— para profesionalizar a los emprendedores y facilitar su entrada a mercados más amplios.
La puesta en marcha del plan refleja la apuesta por fortalecer una industria estratégica que reúne más de 1.2 millones de empleos, concentra un alto porcentaje de Mipymes y enfrenta creciente competencia global. Con nuevas fuentes de crédito, digitalización y capacitación, el sector busca avanzar hacia modelos productivos más modernos, competitivos y formales.