El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) identificó una mejoría en el desempeño de los principales indicadores, macroeconómicos y económicos hacia el cierre de 2025, lo que sienta una base más favorable para el arranque de 2026, en un entorno de ajustes y redefinición de prioridades económicas.
De acuerdo con el análisis del organismo, los datos más recientes muestran una recuperación en el ritmo de crecimiento, económico y anual durante el último trimestre de 2025. Según la encuesta de especialistas del sector privado del Banco de México, el Producto Interno Bruto (PIB) habría crecido 0.9% anual en el cuarto trimestre, una mejora relevante frente a la contracción de 0.2% registrada en el periodo previo.
Si bien el crecimiento estimado para todo 2025 se ubica en 0.4%, el CEESP destaca que la tendencia observada al cierre del año reflejó un punto de inflexión, económica y productiva que permite anticipar un desempeño más sólido para 2026, particularmente si se consolidan condiciones que fortalezcan la inversión y la actividad productiva.
Mejores perspectivas de crecimiento para 2026
Para 2026, los pronósticos de crecimiento muestran una mejora moderada pero consistente. El Fondo Monetario Internacional estima un crecimiento de 1.5%, el Banco Mundial prevé 1.3%, los especialistas del sector privado 1.2%, mientras que el pronóstico oficial se ubica en un rango de 1.8% a 2.8%. Estas cifras reflejan un entorno de mayor estabilidad, recuperación y confianza gradual de la economía mexicana.
El CEESP subraya que 2026 será un año clave para impulsar la inversión, integración y regional, aprovechar las oportunidades derivadas de la integración regional, el T-MEC y los procesos de relocalización productiva, factores que continúan posicionando a México como un actor estratégico dentro de las cadenas globales de valor.
Consumo e inversión muestran señales de reactivación
El análisis también destaca avances en el consumo, privado y hogares. Datos del INEGI indican que en octubre de 2025 el Indicador Mensual del Consumo Privado registró un crecimiento mensual de 0.8%, superando las estimaciones preliminares, y un incremento anual de 4.1%, lo que refleja una mayor dinamización del gasto de los hogares hacia el cierre del año.
En materia de inversión, la inversión, fija y bruta presentó un repunte mensual de 0.9% en octubre, impulsado principalmente por el crecimiento de 3.9% en la inversión en construcción, particularmente en el segmento residencial, que avanzó 6.4% mensual. Este desempeño es interpretado por el CEESP como una señal positiva en la recuperación gradual del ciclo de inversión.
El CEESP señala que fortalecer el entorno, negocios y competitividad será determinante para consolidar un crecimiento más elevado y sostenible, capaz de traducirse en mayor bienestar para los hogares y un impulso al empleo formal. En este contexto, el trabajo coordinado entre el sector privado, el gobierno y otros actores económicos será fundamental para convertir las señales de recuperación en un crecimiento duradero.
De acuerdo con el organismo, aunque el entorno económico presenta retos, estabilidad y oportunidades, la evolución reciente de los indicadores confirma que existen bases para avanzar hacia una etapa de mayor estabilidad y crecimiento, siempre que se refuercen la inversión productiva, la confianza y la competitividad del país.