Los fabricantes de metales que buscan nuevos equipos de acabado deben tener en cuenta muchos factores a la hora de decidir qué tipo de cabina de pintura es la más adecuada para su negocio.
La cabina de pintura que elija debe permitir a su empresa cumplir con los requisitos de producción, al mismo tiempo que logra la calidad de acabado deseada. Es importante invertir en equipos que no solo satisfagan las necesidades actuales de la empresa, sino que también sean suficientes a medida que esta crezca y cambie.
Nunca debe instalar un equipo que pueda limitar el crecimiento del negocio. Las mejores inversiones en equipo de capital son aquellas que dan como resultado la producción más eficiente, con la menor cantidad de mano de obra necesaria.
Requisitos de producción
Los requisitos de producción de un negocio, tanto actuales como futuros, ayudan a determinar qué equipo le proporcionará el mayor rendimiento por su inversión.
Dado que la mayoría de los fabricantes producen productos específicos, sus equipos de acabado suelen estar diseñados para adaptarse a esos productos. Por ejemplo, un fabricante que pinta piezas pequeñas puede no tener la capacidad para pintar productos más grandes. Por eso es tan importante la selección adecuada de los equipos.
Las inversiones en bienes de equipo se suelen comparar con la compra de un automóvil: cuantas más prestaciones, mejor es el rendimiento. Las cabinas de pintura de Global Finishing Solutions (GFS) cuentan con varias características que ayudan a maximizar la producción:
- Variadores de frecuencia (VFD): se pueden utilizar para regular el flujo de aire en la cabina de pintura, al tiempo que se ahorra en costos de energía. Con un VFD, se puede ajustar manualmente la velocidad del ventilador de extracción para compensar la carga del filtro.
- Consta-Flow: sistema de flujo variable que proporciona una compensación automática de la carga del filtro. Con Consta-Flow, la velocidad del ventilador de extracción se ajusta automáticamente mediante un VFD que responde a las condiciones cambiantes de los filtros. El sistema supervisa la presión diferencial y ajusta las revoluciones por minuto del ventilador de extracción según el volumen de aire requerido. El resultado es un flujo de aire constante, incluso cuando los filtros se cargan de pintura, lo que aumenta la vida útil de los filtros. Este sistema se recomienda para cabinas de pintura no presurizadas que utilizan una unidad de reposición de aire (AMU).
- Paneles de control intuitivos: cuentan con una interfaz fácil de usar, que ofrece capacidades mejoradas de resolución de problemas y permite supervisar continuamente todos los sistemas para garantizar la seguridad y el funcionamiento confiable.

A diferencia de un automóvil, los equipos de fabricación no se pueden cambiar fácilmente por un modelo nuevo cada dos años. La decisión de compra debe basarse en el modelo de negocio.
Si se pintan varias docenas de bidones de 50 galones al día, es posible que solo se necesite una cabina pequeña por ahora. Sin embargo, ese mismo equipo no podrá albergar 200 bidones diarios sin una actualización del equipo y de los procesos.
Presupuesto para equipos de capital
Cuanto mayor sea la inversión en equipos y más sofisticados sean estos, mayores serán los costos iniciales y operativos, y más largo será el periodo de amortización. Calentar una cabina con una AMU también incrementa el costo inicial y de operación.
Cuanto más grande sea la cabina, mayor será el flujo de aire requerido, lo que implica ventiladores más grandes, más filtración y mayor estructura.
Por otro lado, una cabina más grande ofrece mayores oportunidades: permite alojar productos de mayor tamaño, más piezas por ciclo y mayor espacio para maniobrar.
Si el presupuesto es limitado, suele ser recomendable adquirir un equipo ligeramente más grande, aun sin todas las funciones adicionales, para permitir un crecimiento futuro sin necesidad de reemplazar el sistema completo.
Cómo evitar los cuellos de botella en la producción
Los cuellos de botella en la fabricación de metales suelen producirse durante los ciclos de pintura y secado. La mayoría de los problemas surgen de dos maneras:
- Los productos no se terminan con la suficiente rapidez y se acumulan a la espera de ser acabados.
- No existe un espacio dedicado al secado, lo que obliga a utilizar la cabina y ralentiza la producción.
El diseño eficiente del flujo de trabajo y la distribución del taller es clave para evitar estos cuellos de botella, especialmente cuando aumenta la producción o se reciben pedidos no previstos.

Diseño del proceso
La cabina de pintura debe ser lo suficientemente grande como para albergar la pieza más grande que se vaya a pintar. Una práctica recomendada es simular el acomodo de las piezas en un espacio abierto para determinar el tamaño real necesario.
Disponer de un espacio dedicado al secado es esencial para evitar cuellos de botella. Para recubrimientos líquidos y en polvo, la mejor opción es un horno industrial.
Mientras las piezas se secan dentro de la cabina, no es posible pintar, lo que impacta directamente en la productividad.
Requisitos de calidad del acabado
Uno de los mayores errores al seleccionar equipos de acabado es adquirir uno que no cumpla con los requisitos de calidad del mercado. Cuando un trabajo de pintura no cumple los estándares, se generan reelaboraciones, costos adicionales de mano de obra y una mala experiencia para el cliente.
Cada producto tiene requisitos distintos de calidad de acabado. No es lo mismo el acabado de alta apariencia de un guardabarros de motocicleta que el recubrimiento protector de una caja fuerte.

Las tres clases de acabados en la fabricación industrial:
- Clase A: recubrimiento de alta gama (la apariencia es crítica)
- Clase B: recubrimiento con apariencia aceptable
- Clase C: solo recubrimiento protector (la apariencia no es relevante)
Cabinas de pintura abiertas vs. cerradas
La elección entre una cabina abierta o cerrada depende de los requisitos de calidad del acabado. Las cabinas abiertas son más económicas y compactas, pero permiten mayor ingreso de contaminantes. Las cabinas cerradas ocupan más espacio y son más costosas, pero ofrecen mejor calidad de acabado.

Cerrar y presurizar una cabina permite filtrar el aire de ingreso, controlar la climatización y reducir la contaminación. Además, las AMU con ciclos de curado ayudan a evitar cuellos de botella en operaciones de alta producción.
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