Aggreko anunció el nombramiento de Alexa Ortega como country manager en México, este movimiento se da una etapa donde la continuidad energética se ha convertido en un factor determinante para la operación de sectores industriales. La compañía, con más de una década de presencia en el país, atiende industrias como minería, oil & gas, utilities y centros de datos, donde la disponibilidad de energía es clave para evitar interrupciones productivas.
El sistema eléctrico enfrenta presiones relacionadas con el crecimiento de la demanda, la disponibilidad de capacidad, los costos y la confiabilidad del suministro. En este escenario, han ganado relevancia soluciones de implementación rápida y esquemas flexibles que permiten responder a necesidades inmediatas sin depender exclusivamente de la expansión de infraestructura.
“México está en una etapa donde la energía no solo es un insumo, sino una necesidad. El reto está en responder con rapidez y flexibilidad a requerimientos que no siempre pueden esperar”, señaló Ortega.

Desde su operación en el país, Aggreko ha desarrollado soluciones energéticas a la medida que incluyen instalación, operación y mantenimiento en sitio, enfocadas en entornos donde una interrupción implica riesgos operativos o económicos.
Bajo la nueva dirección, la empresa prevé fortalecer su presencia en regiones con mayor actividad industrial y ampliar su participación en sectores estratégicos, en línea con la evolución de la demanda energética.
“Existe una oportunidad para crecer en capacidad instalada y en la forma en que acompañamos a las empresas. Buscamos posicionarnos como un socio estratégico que combine rapidez, flexibilidad y soluciones más sostenibles”, añadió Ortega.
Las perspectivas del sistema eléctrico apuntan a un crecimiento sostenido de la demanda en los próximos años. De acuerdo con la Secretaría de Energía, a través del PRODESEN, la expansión de la capacidad avanza de forma gradual frente al incremento en el consumo, lo que plantea retos operativos en el corto plazo.
Registros del Centro Nacional de Control de Energía muestran que el sistema opera de manera recurrente en niveles elevados de carga, con mediciones horarias que reflejan presión constante sobre la red. Este comportamiento ha incrementado la necesidad de esquemas que aseguren el suministro continuo en actividades críticas.