La equidad de género en el entorno empresarial mexicano ha dejado de ser un ideal para convertirse en una estrategia en marcha. Así lo demostraron las participantes del panel “Avances en equidad, paridad e inclusión a nivel empresarial. ¿Vamos en la ruta correcta?”, realizado durante el GTI Summit 2025, donde se destacaron programas e iniciativas con impactos tangibles en sectores clave.
Mujeres al volante: inclusión en sectores industriales
Uno de los proyectos con mayor proyección es Conductoras del Cambio, impulsado por la Comisión de Inclusión y Diversidad de CONCAMIN. Esta iniciativa capacita a mujeres para operar transporte de carga, rompiendo barreras en una industria históricamente dominada por hombres. Según Mariana Alba Cal y Mayor, presidenta de la Comisión, el principal obstáculo no ha sido técnico, sino cultural: “El mayor reto que expresaron no fue aprender a conducir, sino enfrentar la cultura corporativa que no las contempla”.
Desde la esfera pública, el Gobierno de Nuevo León presentó avances estructurales hacia la equidad. La secretaria de Administración, Gloria Morales, subrayó que la entidad ha consolidado un gabinete paritario, una Secretaría de la Mujer con funciones transversales y una procuraduría especializada. “La equidad ya no es un símbolo. Hoy forma parte activa de nuestras políticas públicas”, afirmó.
Empresas mexicanas se comprometen con la igualdad salarial
En el sector empresarial, AMCHAM México también ha generado acciones concretas. Grace Lingow, directora general del capítulo Noreste, destacó la firma del Pacto por la Igualdad Salarial, respaldado por más de 70 empresas, y la creación del primer consejo paritario nacional dentro de una cámara empresarial. “Lo hacemos desde los compromisos, los indicadores y la toma de decisiones”, señaló.
Las acciones presentadas comparten un principio común: la equidad no se logra con buena voluntad, sino con presupuesto, estrategia y continuidad. Las panelistas coincidieron en que el cambio exige estructuras sólidas y replicables, donde la inclusión se conciba como una estrategia de desarrollo sostenible, no como una cuestión simbólica o de reputación.
El consenso fue contundente: la equidad es una urgencia actual, no una meta lejana. Mientras más empresas y gobiernos avancen del discurso a la acción, se consolidará un entorno más justo, competitivo y diverso para el talento femenino en México.