DEACERO incrementó de 5% a 15% la participación de energía renovable dentro de su consumo eléctrico durante los últimos cinco años, como parte del proceso de transición energética de sus operaciones siderúrgicas.
El avance representa una mayor incorporación de electricidad proveniente de fuentes renovables en la producción de acero, una actividad caracterizada por su alta demanda energética y en la que el origen de la electricidad tiene una incidencia relevante sobre la huella de carbono de los procesos productivos.
La empresa estableció como meta que, para 2030, 60% de la energía utilizada en sus operaciones provenga de fuentes renovables, lo que implicaría multiplicar por cuatro la participación actual.
La transición hacia fuentes de menor intensidad de carbono cobra especial relevancia para la industria siderúrgica ante las crecientes exigencias ambientales de las cadenas globales de suministro. Además de la eficiencia de los procesos, factores como la matriz energética utilizada en planta comienzan a tener mayor peso en la medición de emisiones asociadas a los productos industriales y en las estrategias de descarbonización del sector.