Con la inversión industrial en Estados Unidos cercana a los 3 billones de dólares, gran parte de esos recursos pudo haberse perdido debido a operaciones ineficientes. Rob McGreevy, director de producto de AVEVA, señaló que el rumbo de los próximos gigantes industriales estuvo condicionado por la capacidad de las empresas para derribar las barreras, de la cadena de suministro y aprovechar la inversión industrial.
Integración de datos y IA para cadenas de valor
De acuerdo con su análisis, la transformación digital impulsada por la inteligencia artificial (IA) exigió cadenas de valor integradas. “Esto es Gestión 101: las decisiones dependen de la información. Sin una visión clara y completa de los datos empresariales de extremo a extremo, se tomarán decisiones menos acertadas”, explicó.
El directivo destacó que la fortaleza de la IA residía en procesar grandes volúmenes de datos casi en tiempo real, pero que su rendimiento estaba limitado por la calidad y disponibilidad de la información. Ante ello, defendió la necesidad de abrir los datos a socios estratégicos mediante plataformas abiertas y agnósticas. “Los datos se vuelven más valiosos cuanto más se comparten”, sostuvo.
La compañía Capgemini documentó que compartir información con proveedores y distribuidores elevaba ingresos hasta en 9% y reducía costos anuales en 11%. McKinsey, por su parte, calculó que la gestión de cadena de suministro habilitada por IA reducía costos logísticos en 15% y mejoraba niveles de servicio en 65% frente a competidores rezagados.
Colaboración y resiliencia logística con datos abiertos
Más allá de los beneficios económicos, McGreevy resaltó la resiliencia operativa que otorgaban los ecosistemas maduros de datos, al permitir monitoreo en tiempo real y rutas alternativas en caso de contingencias. Asimismo, subrayó que la colaboración era clave para iniciativas de sostenibilidad, especialmente en el seguimiento de emisiones de proveedores.
Finalmente, advirtió que la mentalidad de proteger datos y defender silos había quedado obsoleta. “Los grandes titanes industriales del futuro no serán los más ruidosos, sino los más conectados”.