Se pronostica que la industria aeroespacial mexicana cerrará 2025 con un valor estimado de 11,200 millones de dólares, de acuerdo con cifras de la Federación Mexicana de la Industria Aeroespacial (FEMIA). El sector mantuvo operaciones en 386 empresas distribuidas en 19 estados, principalmente Chihuahua, Baja California, Nuevo León, Querétaro y Sonora, lo que confirmó el avance de esta cadena productiva dentro de la manufactura nacional.
Generación renovable en la manufactura
El crecimiento industrial continuó elevando la demanda energética, particularmente en entidades con alta concentración manufacturera. Según el Indicador Mensual de la Actividad Industrial por Entidad Federativa (IMAIEF), diversos estados registraron incrementos sostenidos en sus niveles productivos, lo que presionó la infraestructura eléctrica. Este escenario llevó a que distintas compañías incorporaran sistemas de generación renovable para asegurar estabilidad operativa y reducir costos de largo plazo.
En este contexto, Chihuahua se posicionó como uno de los polos con mayor avance en transición energética, al ubicarse en 2024 como el tercer estado del país en capacidad instalada de generación distribuida, con 317.74 MW registrados, de acuerdo con datos de la Secretaría de Energía (SENER).
Proyectos fotovoltaicos en el sector aeroespacial
En esa entidad, GKN Aerospace, dedicada a la manufactura de ensambles aeronáuticos para aeronaves ejecutivas y comerciales, avanzó en su estrategia ambiental. La empresa había establecido objetivos para reducir 50% la intensidad de emisiones de gases de efecto invernadero de alcance 1 y 2 para 2025 y dirigirse hacia cero emisiones netas en 2050, además de cubrir 50% de su consumo eléctrico con fuentes renovables.
En seguimiento a esas metas, la compañía instaló un sistema fotovoltaico en su planta de Chihuahua, desarrollado en colaboración con Enlight. El proyecto integró 1,129 paneles solares con capacidad de generar más de 926 MWh anuales. Esta generación evitó alrededor de 406 toneladas de CO₂ por año.
De acuerdo con información técnica del proyecto, esta reducción equivalió al efecto de 39,000 árboles plantados, lo que representó uno de los esfuerzos recientes dentro del sector aeroespacial para incorporar soluciones de generación limpia a sus operaciones productivas.