En junio de 2025, diversos subsectores manufactureros registraron crecimientos anuales que contrastan con el desempeño general de la actividad industrial, destacando particularmente la fabricación de equipo de computación, comunicación, medición y otros componentes electrónicos (334) y la fabricación de accesorios, aparatos eléctricos y equipo de generación de energía eléctrica (335), así como el grupo de otras industrias manufactureras.
Avances en sectores clave
De acuerdo con el Indicador Mensual de la Actividad Industrial (IMAI) del INEGI, la actividad del subsector 334 reportó un incremento anual de 4.0 %, mientras que el subsector 335 registró un alza de 5.5 %. Estos resultados se suman al crecimiento sobresaliente de otras industrias manufactureras, con un avance de 16.6 %, consolidando su relevancia dentro del panorama industrial.
En el periodo enero-junio de 2025, el subsector 334 acumuló un crecimiento de 2.9 %, mientras que el 335 lo hizo en 3.5 %, y las otras industrias manufactureras reportaron un notable aumento de 27.4 %. Este desempeño refleja la resiliencia y capacidad de expansión de actividades con alto valor agregado y potencial exportador.
Factores que impulsan la tendencia positiva
La mejora en el subsector 334 está vinculada con la demanda sostenida de tecnología de la información, telecomunicaciones y equipos de medición de alta precisión, mientras que el 335 se ve favorecido por la inversión en infraestructura energética y electrificación de procesos productivos. Ambos segmentos fortalecen la competitividad de la industria mexicana en mercados globales.
La diversificación de la base productiva, la incorporación de tecnologías avanzadas y la capacidad para integrarse a cadenas globales de suministro han sido factores clave para estos resultados. Además, la innovación y adaptación a las necesidades del mercado han permitido que estas ramas manufactureras mantengan una trayectoria ascendente pese a las presiones económicas internacionales.
De mantenerse la tendencia, el segundo semestre de 2025 podría consolidar un año positivo para las manufacturas tecnológicas y eléctricas, con potencial de ampliar su participación en las exportaciones y generar nuevos empleos especializados. Esto representa una oportunidad estratégica para posicionar a México como hub de manufactura avanzada en América Latina.