En el Summit Grandes Empresas: Rumbo Económico de México y Norteamérica, la COPARMEX abrió un espacio para analizar la relación entre el riesgo país y la inversión. El panel “T-MEC, riesgo país y entorno financiero: ¿A dónde va México?” reunió a especialistas de alto nivel para evaluar cómo las condiciones internas y externas afectan la competitividad del país.
El debate, moderado por Ángel García Lascuráin, contó con la participación de Luis Gonzali, Co-Director de Inversiones en Franklin Templeton Investments; Jorge Suárez Vélez, analista financiero; y el Dr. Alejandro Valenzuela, presidente del Consejo de Administración de Banco Azteca. Todos coincidieron en que México enfrenta retos de corto y mediano plazo, y también posee fortalezas que deben aprovecharse para generar confianza e inversión.
Riesgo país y T-MEC: claves 2026
Los panelistas subrayaron que el T-MEC funciona como ancla de certidumbre para los inversionistas, porque concentra más del 80% de las exportaciones mexicanas y representa más del 50% de la inversión extranjera directa desde 2006. Sin embargo, advirtieron que la revisión de 2026 traerá turbulencia política y económica, lo que obliga a fortalecer la colaboración entre gobierno y sector privado para mantener la estabilidad.
Energía, certidumbre y nearshoring
Entre los principales factores que elevan el riesgo país se identificaron: incertidumbre regulatoria en sectores estratégicos; presiones fiscales y financieras a nivel global; tensiones geopolíticas que impactan cadenas de suministro; y la necesidad de energía confiable y competitiva para la industria. Para los expertos, la clave radica en enviar señales de estabilidad a los mercados y en generar políticas públicas que fortalezcan la competitividad.
El Dr. Alejandro Valenzuela recordó que el T-MEC transformó a México de una economía cerrada y monoexportadora en un país competitivo en el escenario global. Sin embargo, advirtió que los próximos años representan “retos gigantescos”, y que solo con un marco de reglas claras, seguridad y confianza institucional será posible mantener la confianza de los inversionistas.
La COPARMEX concluyó que el sector privado debe participar de forma activa en la construcción de un entorno económico estable. El nearshoring, el T-MEC y la integración regional ofrecen una oportunidad histórica, pero solo se materializará si se garantiza certeza jurídica, infraestructura energética y disciplina fiscal. México cuenta con los elementos para atraer inversión; el reto consiste en convertir la confianza en proyectos concretos.