La Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX) realizó un análisis económico sobre el dinamismo de México en 2026. Desde la perspectiva del organismo empresarial, las decisiones que se tomen a lo largo del año definirán si el país logra consolidar un entorno atractivo para la inversión productiva o si se prolonga un escenario de bajo dinamismo económico. El organismo subrayó que el crecimiento sostenible requiere reglas claras, instituciones sólidas, seguridad efectiva y un compromiso firme con la formalidad y la productividad.
Las estimaciones para 2026 anticipan un crecimiento moderado del Producto Interno Bruto, de acuerdo con organismos internacionales. El Fondo Monetario Internacional y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos prevén un avance de entre 1.2% y 1.5%, cifras alineadas con la proyección del Banco de México, que estima un crecimiento de 1.1%. En contraste, el Gobierno Federal calcula un crecimiento mayor, en un rango de 1.8% a 2.8%.
La encuesta de expectativas de Banxico proyecta una inflación de 3.8%, un crecimiento de 1.3% y un tipo de cambio entre 19.6 y 19.8 pesos por dólar. Para COPARMEX, este escenario refleja estabilidad macroeconómica relativa, aunque con un ritmo insuficiente para detonar mayor inversión, generación de empleo formal y bienestar social.
En el ámbito social, el organismo advierte que, pese al incremento del salario mínimo y a ciertos avances en los ingresos, una proporción relevante de la población permanece en condiciones de pobreza y pobreza laboral, especialmente en el sector informal. Esta situación limita el impacto social del crecimiento económico y mantiene brechas estructurales.
COPARMEX señala que el Paquete Económico 2026 presenta rezagos en inversión social, particularmente en salud y educación, áreas consideradas fundamentales para fortalecer el capital humano, la movilidad social y la igualdad de oportunidades.
Mercado laboral e informalidad persistente
El entorno laboral para 2026 se caracteriza por una desaceleración en el crecimiento de la fuerza de trabajo y una baja tasa de participación laboral, que se ubica en 59.5%. Destacan brechas de casi 30 puntos porcentuales entre hombres y mujeres, así como una informalidad superior al 55%, según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo.
De acuerdo con COPARMEX, sin una estrategia integral de formalización, capacitación y empleo digno —como la planteada por la Organización Internacional del Trabajo— la informalidad podría mantenerse entre 54% y 56%. El organismo sostiene que el empleo formal es el principal mecanismo de política social y que fortalecer la productividad y a las MiPyMEs resulta clave para generar ingresos sostenibles.
TMEC y nearshoring: riesgos y oportunidades para 2026
La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC) será otro elemento determinante en 2026. COPARMEX destaca que, aunque el acuerdo sigue siendo la principal ancla económica del país, posibles cambios en reglas de origen y disposiciones laborales exigen una estrategia coordinada entre el sector público y privado.
Asimismo, el nearshoring representa una oportunidad relevante para atraer inversión y diversificar la estructura productiva, pero su aprovechamiento depende de avances en infraestructura, seguridad y certidumbre regulatoria.
Ante este panorama, COPARMEX identifica riesgos asociados al bajo crecimiento, el debilitamiento institucional y las presiones fiscales, así como oportunidades vinculadas a la relocalización productiva y la integración regional. Para capitalizarlas, el organismo plantea una agenda basada en seis ejes: certidumbre jurídica y Estado de Derecho; seguridad para personas y empresas; energía suficiente y competitiva; finanzas públicas responsables; fortalecimiento de las MiPyMEs; y mayor competitividad e integración regional.