La adjudicación de 37 proyectos renovables bajo los esquemas para el Desarrollo Mixto de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) marcó un nuevo paso en la modernización del sistema eléctrico nacional y abrió oportunidades para que la industria fortalezca su competitividad mediante soluciones de almacenamiento energético.
Los proyectos seleccionados suman 7,411 MW, equivalentes al 114% de la capacidad originalmente requerida por la Secretaría de Energía (SENER), reflejando el interés del mercado por participar en la expansión de la infraestructura energética del país.
La primera convocatoria impulsada por CFE y SENER recibió más de 200 propuestas que representaron cerca de 38 GW de capacidad ofertada, más de cinco veces el volumen solicitado. Este proceso forma parte del Plan de Desarrollo del Sector Eléctrico 2025-2039, que contempla la incorporación de 8,647 MW en Sistemas de Almacenamiento de Energía en Baterías (BESS) entre 2025 y 2039.
La necesidad de fortalecer la capacidad del sistema eléctrico cobra relevancia ante las proyecciones del Centro Nacional de Control de Energía (CENACE), que estima que la demanda nacional podría alcanzar hasta 54,000 MW durante los picos de calor de 2026.
De acuerdo con Ayalli Gurría, directora Comercial de Quartux, el esquema de inversión mixta ofrece condiciones favorables para el desarrollo de proyectos de largo plazo y puede acelerar el despliegue de tecnologías de almacenamiento energético en el sector industrial.
“La combinación de infraestructura pública y eficiencia privada puede acelerar significativamente el despliegue de almacenamiento en México, principalmente para la industria. Más allá de las cifras, la señal es clara: el sistema eléctrico demandará mayor flexibilidad, inteligencia y capacidad de almacenamiento para responder a las necesidades de una industria cada vez más electrificada y competitiva”.
La expansión de proyectos renovables incrementará la disponibilidad de energía solar dentro de la red eléctrica nacional. Sin embargo, el verdadero valor para las empresas radica en la capacidad de administrar estratégicamente su consumo energético mediante sistemas que permitan almacenar electricidad y utilizarla en los momentos más convenientes.
Según Quartux, el almacenamiento inteligente permite reducir picos de demanda, optimizar costos operativos y fortalecer la continuidad de las operaciones, factores que adquieren relevancia para industrias con altos requerimientos energéticos.
“La infraestructura eléctrica del país se fortalece con estos proyectos, pero cada empresa necesita desarrollar su propia estrategia energética. El almacenamiento inteligente permite convertir esa evolución del sistema en ahorros concretos, mayor resiliencia y una operación más eficiente”, explicó Gurría.
La continuidad energética se ha convertido en un factor relevante para sectores como manufactura, logística y alimentos, donde interrupciones eléctricas pueden afectar la productividad y generar costos operativos significativos.
El propio Plan de Fortalecimiento y Expansión del Sistema Eléctrico Nacional (PLADESE) reconoce el papel de los sistemas BESS para mantener la confiabilidad del sistema eléctrico ante una mayor participación de fuentes renovables.
La primera convocatoria de desarrollo mixto contempló principalmente proyectos solares fotovoltaicos en regiones como la Península de Yucatán y el noreste del país, zonas donde se prevé una mayor incorporación de generación renovable durante los próximos años.
Ante este escenario, el almacenamiento energético comienza a posicionarse como una herramienta complementaria para que las empresas aprovechen de manera más eficiente la energía disponible, fortalezcan su continuidad operativa y se adapten a la evolución del sistema eléctrico nacional.
Para Quartux, el avance de los proyectos adjudicados representa una oportunidad para que la industria incorpore estrategias energéticas más sofisticadas y aproveche los beneficios de una matriz eléctrica con mayor participación de energías renovables.