El Condado de Bexar se ha convertido en un punto clave para la expansión económica y empresarial en Texas, impulsado por un crecimiento demográfico dinámico, una ubicación estratégica privilegiada y un fuerte enfoque en la atracción de inversión en sectores clave como la manufactura avanzada, especialmente la automotriz. Así lo destacó David E. Marquez, director de Desarrollo Económico y Comunitario del Condado de Bexar, en entrevista con Mexico Industry.
San Antonio, la ciudad más importante del condado, se encuentra entre las urbes con mayor crecimiento en EE. UU. Su población joven y diversa, con una gran presencia de residentes originarios de Monterrey, Guanajuato, Ciudad de México, Querétaro y San Luis Potosí, fortalece la integración cultural y económica con México. “La diversidad de nuestra gente es un valor estratégico que atrae empresas interesadas en talento altamente calificado”, destacó Marquez.
El desarrollo económico del condado se sustenta en incentivos fiscales y una infraestructura sólida, que incluye disponibilidad de terrenos, energía eléctrica, agua y gas natural, elementos fundamentales para atraer inversión y facilitar la operación de industrias manufactureras, tecnológicas y comerciales.
El impacto del sector automotriz y el TMASC
El auge de la manufactura avanzada en el Condado de Bexar se ha visto impulsado en gran medida por la presencia de Toyota, cuyo impacto ha sido clave en la expansión del sector automotriz en la región.
Con la producción de modelos como la Tundra y la Sequoia, la empresa ha generado una extensa red de más de 24 proveedores directos, además de múltiples proveedores de nivel 2 y 3, muchos de los cuales se encuentran en México. “Nuestra relación con México es esencial, muchos de los proveedores de Toyota están allí, lo que refuerza la integración regional”, afirmó Márquez.
Este ecosistema ha fortalecido la integración binacional, facilitando el intercambio comercial y logístico entre Texas y México, consolidando un superclúster automotriz que integra a ambos países. El Texas-Mexico Automotive Supercluster (TMASC), que incluye Texas y los estados mexicanos de Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas y San Luis Potosí, ha crecido en la última década, atrayendo inversiones de OEMs líderes como Stellantis, BMW, Navistar, Caterpillar y Tesla.
El desarrollo del corredor automotriz Texas-México, ha consolidado una base regional de proveedores y optimizado la infraestructura logística. “Este corredor es un superclúster que fortalece la competitividad de la industria automotriz a nivel binacional”, destacó David E. Marquez, enfatizando la importancia de la conectividad entre Dallas/Fort Worth, San Antonio y Monterrey para el impulso del sector manufacturero en la región.
Estrategias de inversión y fuerza laboral
Para continuar con el crecimiento económico, el condado ofrece exenciones fiscales de hasta el 100% en impuestos sobre propiedad por hasta 10 años, dependiendo del impacto del proyecto. Además, hay programas de desarrollo de la fuerza laboral, con iniciativas que cubren hasta el 100% del costo de capacitación para trabajadores en manufactura.
“El talento es clave para el desarrollo industrial”, indicó Marquez. Programas de formación técnica aseguran que las empresas tengan acceso a personal calificado, alineado con las necesidades de sectores estratégicos como manufactura, tecnología y energía.
Relación estratégica con México
El condado mantiene misiones comerciales en Monterrey y otras ciudades mexicanas para fomentar inversiones y fortalecer alianzas. La cercanía con México y el flujo constante de empresarios y residentes mexicanos ha permitido desarrollar clústeres industriales y comerciales que integran a ambas economías.
Además, San Antonio comparte una familiaridad cultural con ciudades mexicanas, desde su arquitectura hasta la oferta gastronómica y comercial. “Es un lugar donde los mexicanos se sienten bienvenidos, tenemos una conexión especial que queremos seguir fortaleciendo”, concluyó Marquez.
Perspectivas de crecimiento
Con una sólida base industrial y una colaboración estratégica con México, el Condado de Bexar se posiciona como un centro de manufactura avanzada, innovación y desarrollo empresarial. “El futuro es prometedor. Nos enfocamos en construir una economía fuerte, sostenible y altamente competitiva”, resaltó Marquez.
El panorama económico del condado continuará evolucionando, con oportunidades de inversión y expansión que consolidan a Texas como centro clave para el comercio y la manufactura en América del Norte.