La inteligencia artificial dejó de ocupar un lugar aspiracional dentro de las organizaciones y comenzó a modificar de forma directa la operación diaria, las habilidades más demandadas y el uso de los espacios corporativos. La convergencia entre automatización y esquemas híbridos acelera una nueva arquitectura laboral en América Latina, de acuerdo con el estudio “IA y presencialidad: el nuevo panorama laboral”, elaborado por PageGroup y WeWork con base en más de 5,000 encuestas en la región.
El análisis muestra que la adopción de IA se impulsa desde el propio talento: 61% utiliza estas herramientas por iniciativa propia y 90% busca capacitación para ampliar su dominio. Esta incorporación espontánea reorganiza procesos, elimina tareas repetitivas y eleva la expectativa sobre las capacidades digitales que deberán integrar los equipos.
Impacto de la IA en el trabajo híbrido en México
En México, esta transición tecnológica coincide con una preferencia creciente por modelos híbridos. Aunque 48% de los colaboradores acude todos los días a su centro de trabajo, la mayoría opta por asistir únicamente uno o dos días por semana. Bajo este esquema, la oficina se convierte en un espacio de interacción estratégica, mientras que las tareas de concentración y análisis migran a ambientes remotos, apoyadas por la IA para automatizar flujos, clasificar información y mejorar tiempos de respuesta.
“La combinación de flexibilidad, tecnología y espacios adecuados será determinante para atraer y retener talento. Hoy los profesionales buscan autonomía sin perder la conexión humana”, afirmó Claudio Hidalgo, presidente de WeWork Latinoamérica.
Transformación de las oficinas corporativas y el mercado inmobiliario
Esta reconfiguración ha comenzado a transformar el mercado inmobiliario corporativo. La demanda por oficinas diseñadas para incorporar tecnología, privacidad, ergonomía y áreas verdes redujo la vacancia en la Ciudad de México de 30% a 20% en el último año. La NOM-037 y la Ley Silla también influyen en la forma en que las empresas evalúan sus espacios y en los ajustes necesarios para cumplir con nuevas condiciones de seguridad y bienestar.
Sin embargo, la transición presenta desafíos operativos. Entre las organizaciones que revisan sus estrategias de retorno, 62% identifica carencias en infraestructura, falta de áreas adecuadas para colaboración o dificultades derivadas de espacios abiertos. Esta brecha ha impulsado el uso de coworking como alternativa para ajustar capacidades sin realizar inversiones elevadas y para integrar herramientas de IA en entornos ya habilitados.
De acuerdo con el estudio, la IA se perfila como la columna vertebral del trabajo del futuro y acelera la consolidación de modelos híbridos más eficientes. Las compañías que definan lineamientos claros de capacitación, inviertan en infraestructura flexible y fortalezcan la experiencia del colaborador estarán mejor posicionadas para operar con estructuras más ágiles y equipos preparados para una transformación que avanza sin pausa.