El crecimiento industrial de Nuevo León exige una red eléctrica con mayor capacidad, confiabilidad y capacidad de respuesta. Para anticiparse a la demanda que traerán las nuevas inversiones, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y el Gobierno estatal destinarán 10 mil millones de pesos a fortalecer la infraestructura de transmisión y distribución en la entidad.
El paquete contempla nuevas subestaciones, ampliaciones de infraestructura, transformadores, sistemas de monitoreo y estaciones eléctricas móviles que permitirán atender con mayor rapidez las contingencias y reforzar el suministro en los polos donde se concentra la expansión industrial.
La estrategia es una respuesta inmediata a los cortes registrados durante julio, pero plantea una solución que va más allá de atender las fallas actuales. El objetivo es contar con una red capaz de acompañar el crecimiento de la actividad productiva y responder a las necesidades de los nuevos proyectos.
Del monto total, CFE contempla 2 mil 165 millones de pesos para infraestructura de distribución, mientras que 6 mil 719 millones de pesos se canalizarán a seis proyectos estratégicos de transmisión. El Gobierno de Nuevo León aportará otros mil millones de pesos para la adquisición de estaciones eléctricas móviles.
Durante una reunión de trabajo con representantes empresariales y directivos de CFE, el gobernador Samuel García destacó que la inversión permitirá fortalecer el suministro en las zonas donde se concentra el crecimiento y reducir los tiempos de respuesta ante contingencias.
“Se propuso una inversión de 10 mil millones de pesos, 2 mil 100 de distribución, 6 mil 100 millones de transmisión y otros mil millones del Estado para comprar estaciones futuras, sobre todo donde viene más crecimiento y empresas”, señaló.
Más capacidad para una industria en expansión
El plan de distribución contempla la construcción de cuatro nuevas subestaciones, con un incremento de capacidad de 140 MVA (megavoltamperios), además de la ampliación de 10 subestaciones y acciones para modernizar las redes de distribución.
Gustavo García, subdirector de Distribución de CFE, explicó que estas obras permitirán incrementar la capacidad disponible y fortalecer la infraestructura que lleva la energía hasta los usuarios industriales y comerciales.
En materia de transmisión, los seis proyectos representan una inversión de 6 mil 719 millones de pesos. Uno de ellos ya fue concluido: la ampliación de la red eléctrica de 115 kilovoltios del corredor Tecnológico-Lajas, en los municipios de Cadereyta, Guadalupe y Linares. Los proyectos restantes incluyen nuevos transformadores y bancos de capacitores, además de la ampliación y modernización de la Red Nacional de Transmisión.
También se contempla infraestructura para una Red Eléctrica Inteligente, con fibra óptica y sistemas SCADA, que permitirá mejorar el monitoreo y operación de la red. Entre las acciones previstas se encuentra la reducción del nivel de cortocircuito en la Zona Metropolitana de Monterrey, el reemplazo de transformadores que llegaron al final de su vida útil y el fortalecimiento del suministro en la zona norte del área metropolitana.
Pesquería y Colombia requieren una red a la medida del crecimiento
La expansión de la infraestructura eléctrica tendrá un impacto directo en dos zonas estratégicas para la siguiente etapa industrial de Nuevo León: Pesquería y Colombia. En Pesquería, la presencia de empresas como KIA y Ternium, junto con el desarrollo de nuevos proyectos y proveedores, ha convertido al municipio en uno de los principales polos industriales del estado.
Por ello, CFE se comprometió a desarrollar nuevas estaciones eléctricas que acompañen el crecimiento de la zona y permitan atender la demanda que generen las inversiones actuales y futuras. El Gobernador destacó que KIA y Ternium han invertido alrededor de 9 mil millones de dólares en los últimos cuatro años, mientras que el municipio suma nuevos proyectos de infraestructura carretera, educativa y de servicios.
La expansión también alcanza a la zona fronteriza. En Colombia, el incremento de la actividad aduanera plantea nuevas necesidades para la red eléctrica que conecta con Anáhuac. De acuerdo con el Gobierno estatal, los cruces por la aduana Colombia pasaron de alrededor de 800 a **8 mil**, con una proyección de alcanzar entre 15 mil y 16 mil cruces.
“Entonces ocupamos una red confiable desde Monterrey hasta Anáhuac para que Anáhuac tenga luz suficiente para este proyecto y otras inversiones que van a llegar ahí de empresas”, señaló García.
La disponibilidad de energía se convierte así en un componente de la infraestructura logística e industrial que requiere la región para aprovechar su crecimiento fronterizo.
Una red más preparada ante contingencias
Además de incrementar la capacidad, la estrategia incorpora herramientas para mejorar la resiliencia de la red. Los mil millones de pesos que aportará el Gobierno estatal permitirán adquirir estaciones eléctricas móviles que podrán trasladarse a las zonas que requieran atención, con el objetivo de reducir los tiempos de recuperación ante fallas.
Durante julio se registraron cortes importantes en municipios como Monterrey, San Nicolás y Apodaca. A estos eventos se sumaron afectaciones provocadas por tormentas y descargas eléctricas. Como parte de las medidas preventivas, también se propuso instalar sistemas de protección contra descargas atmosféricas cerca de las principales estaciones eléctricas.
Más que una respuesta coyuntural a los cortes de energía, el paquete de inversión plantea una estrategia para anticipar las necesidades de un Nuevo León que acelera su capacidad industrial, logística y comercial.
Con nuevas subestaciones, mayor capacidad de transmisión, tecnología para monitorear la red y equipos móviles para responder ante contingencias, el estado busca que la infraestructura eléctrica avance al mismo ritmo que las inversiones que llegan a sus distintos polos productivos.