Las recientes reformas a la Ley Federal del Trabajo (LFT) representan uno de los cambios más relevantes para las empresas mexicanas en los últimos años. Más allá de las adecuaciones legales y operativas que implican medidas como la reducción gradual de la jornada laboral, especialistas advierten que el verdadero desafío será transformar la cultura organizacional para mantener la productividad y fortalecer la competitividad.
En este contexto, el coaching organizacional comienza a posicionarse como una herramienta estratégica para acompañar a las empresas durante este proceso de adaptación, al facilitar la gestión del cambio, fortalecer el liderazgo y promover nuevos modelos de trabajo orientados a resultados.
De acuerdo con la International Coaching Federation (ICF), las organizaciones deberán ir más allá del cumplimiento normativo y aprovechar las reformas laborales como una oportunidad para evolucionar sus procesos internos y construir esquemas de trabajo más eficientes y sostenibles.
Reducción de la jornada laboral marcará una nueva etapa
Tras la publicación del decreto correspondiente en el Diario Oficial de la Federación (DOF), México iniciará formalmente la reducción gradual de la jornada laboral a partir del 1 de enero de 2027, cuando el límite semanal pasará de 48 a 46 horas, sin afectar salarios ni prestaciones.
El calendario contempla disminuciones progresivas de dos horas por año hasta alcanzar una jornada de 40 horas semanales en 2030, uno de los cambios laborales más importantes de las últimas décadas.
A esta transformación se suman otras modificaciones ya vigentes, como la Ley Silla, así como diversas iniciativas que continúan en discusión, entre ellas el derecho a la desconexión digital, el home office preventivo durante contingencias climáticas y la ampliación de las licencias de paternidad y duelo. Para las empresas, estos cambios implican mucho más que actualizar contratos laborales o modificar horarios de trabajo.
"La transición no debe entenderse únicamente como un proceso administrativo; representa una oportunidad para fortalecer la gestión humana y desarrollar nuevas capacidades de liderazgo", señala la ICF.
Productividad basada en resultados
Uno de los principales retos será replantear la forma en que las organizaciones miden el desempeño de sus colaboradores.
Con menos horas disponibles para operar, las empresas deberán eliminar procesos innecesarios, optimizar reuniones y enfocar sus esfuerzos en actividades que realmente generen valor.
En este sentido, el coaching organizacional puede facilitar la transición desde modelos tradicionales basados en el tiempo de permanencia hacia esquemas centrados en resultados.
De acuerdo con la ICF, este acompañamiento permite que líderes y equipos identifiquen ineficiencias operativas, prioricen actividades estratégicas y desarrollen metodologías de trabajo más ágiles, favoreciendo una mayor productividad sin incrementar la carga laboral.
Otra de las transformaciones que traerán las reformas laborales será la necesidad de redefinir la relación entre el trabajo y la vida personal.
Iniciativas como el derecho a la desconexión digital buscan garantizar que los trabajadores no tengan la obligación de atender llamadas, mensajes o correos electrónicos fuera de su horario laboral, un cambio que podría modificar prácticas arraigadas en muchas organizaciones.
Según la ICF, el coaching puede facilitar esta transición al generar espacios de diálogo entre líderes y colaboradores para establecer nuevas formas de comunicación, definir expectativas y construir acuerdos que fortalezcan la confianza sin recurrir al micromanagement.
Asimismo, permite abordar preocupaciones frecuentes entre los colaboradores, como el temor de ser percibidos como poco comprometidos al ejercer su derecho a desconectarse fuera de la jornada laboral.
Mantener el compromiso durante el cambio
Además de los ajustes operativos, las reformas plantean un desafío relacionado con el compromiso y la cultura organizacional.
Los cambios suelen generar incertidumbre, dudas y resistencia entre los equipos de trabajo, especialmente cuando modifican dinámicas que durante años fueron parte de la operación cotidiana.
En este escenario, el coaching organizacional puede contribuir a que las personas comprendan el propósito de las nuevas disposiciones y las asimilen como parte de una evolución cultural orientada a equilibrar el bienestar de los colaboradores con la eficiencia operativa.
"La adaptación continua será uno de los factores que diferenciarán a las organizaciones que logren convertir los cambios regulatorios en oportunidades de crecimiento", señala la ICF.
Del cumplimiento legal a la transformación organizacional
Limitar la implementación de las reformas laborales al cumplimiento de nuevas obligaciones legales podría representar una oportunidad desaprovechada.
En cambio, integrar herramientas de desarrollo organizacional permitiría fortalecer capacidades de liderazgo, mejorar la comunicación interna y acelerar la adopción de nuevos modelos de trabajo.
La reducción de la jornada laboral, la consolidación de la Ley Silla y las iniciativas relacionadas con la desconexión digital, el trabajo remoto preventivo y la ampliación de licencias laborales configuran un nuevo entorno que exigirá organizaciones más flexibles y centradas en las personas.