Con la participación de autoridades, industria, y organismos del sector, inició el EV Business Hub México, organizado por el Clúster Automotriz Metropolitano (Clautmet) y realizado en la Secretaría de Economía, como un espacio de articulación para la transición hacia la electromovilidad en el país.
En la apertura, Elisa Crespo, presidenta ejecutiva del Clúster Automotriz Metropolitano, destacó que la electromovilidad dejó de ser una expectativa para convertirse en una variable activa en la toma de decisiones empresariales, pues el sector se encuentra en un punto de inflexión, donde la transición hacia los vehículos eléctricos no es incremental, sino estructural, lo que implica una reconfiguración de las cadenas de valor, tecnologías y modelos de negocio.
Asimismo, expuso que México ha consolidado una base manufacturera relevante a nivel global; sin embargo, la electrificación está modificando las reglas del juego con la incorporación de nuevos componentes, plataformas y participantes. En este contexto, indicó que se abren oportunidades más allá del ensamble, como el desarrollo de infraestructura de carga, servicios energéticos, soluciones de movilidad y electrificación de flotas.
“Aunque el mercado de vehículos eléctricos en México aún se encuentra en una etapa temprana, esto representa una ventana para posicionarse estratégicamente. Las empresas que entiendan esta transición como una oportunidad y no solo como una obligación serán las que lideren”, afirmó Crespo.
Además, la presidenta subrayó que la industria automotriz representa alrededor del 3.5% del PIB nacional y más del 30% de las exportaciones manufactureras, lo que refuerza la relevancia de asegurar su competitividad en el proceso de electrificación. Asimismo, apuntó que más del 70% de los nuevos desarrollos de plataformas a nivel global están orientados a vehículos eléctricos, lo que acelera la transformación del sector.
La zona metropolitana concentra condiciones clave para el desarrollo del mercado eléctrico, al reunir demanda, infraestructura, regulación y nuevos modelos de negocio, lo que la posiciona como un laboratorio para la innovación en movilidad.
México en la era de la electromovilidad
Ismael Ortiz, titular de la Unidad de Inteligencia Económica Global de la Secretaría de Economía, señaló que México atraviesa un momento decisivo para consolidarse como uno de los principales actores de la industria automotriz global, pues destacó que el país es el principal productor en América Latina y un socio estratégico en Norteamérica, lo que abre oportunidades ante la relocalización de cadenas productivas.
“La prioridad es construir un ecosistema automotriz más robusto, innovador y sostenible, donde la electromovilidad se consolide como un eje estratégico de desarrollo económico”. En este sentido, reconoció el compromiso del sector privado para alcanzar el 50% de las ventas de vehículos eléctricos de pasajeros hacia 2030.
Ortiz indicó que este objetivo implica acelerar la innovación, fortalecer infraestructura, desarrollar talento especializado y generar condiciones para la inversión. “La electromovilidad representa una oportunidad para consolidar el liderazgo de México en manufactura avanzada, mejorar la eficiencia energética y reducir emisiones”.
Por su parte, Eugenio Grandio, presidente de la Electro Movilidad Asociación (EMA), expuso que el avance de la electromovilidad ha pasado de depender de incentivos regulatorios a responder cada vez más a dinámicas de mercado, impulsadas por la reducción de costos tecnológicos y el encarecimiento de combustibles.
Advirtió que uno de los principales riesgos para la industria es la resistencia al cambio, al tiempo que subrayó que, incluso con una participación parcial en el mercado, la movilidad eléctrica representa una oportunidad relevante de negocio. También destacó que la evolución tecnológica obliga a proveedores tradicionales a replantear su integración en la nueva cadena de valor.
Finalmente, Rodolfo Osorio, responsable de electromovilidad en la Secretaría de Economía, señaló que el impulso a este sector responde a una estrategia integral que incluye política industrial, relocalización productiva y fortalecimiento del contenido nacional.
“La transición no debe limitarse al ensamblaje de vehículos eléctricos, sino abarcar la producción de baterías, electrónica avanzada, semiconductores e infraestructura de carga, así como la integración de pequeñas y medianas empresas en las cadenas de valor. El objetivo es que el valor agregado permanezca en México y que la electromovilidad se traduzca en inversión, empleo y desarrollo tecnológico”.
El EV Business Hub México contempla paneles con la academia, armadoras, proveedores y actores del ecosistema, con el objetivo de vincular oferta y demanda, generar oportunidades de negocio y avanzar en la construcción de un ecosistema competitivo para la movilidad eléctrica en el país.