La transición hacia una movilidad más electrificada, conectada y sostenible está transformando profundamente a la industria automotriz. Mientras gran parte de la atención se concentra en los vehículos eléctricos y las baterías de alto voltaje, existe otro componente que se ha convertido en pieza clave para el funcionamiento de los automóviles modernos: las baterías de bajo voltaje.
Hoy, prácticamente todos los vehículos —de combustión interna, híbridos o eléctricos— dependen de estos sistemas para alimentar funciones esenciales como el encendido, los sistemas de seguridad, el frenado electrónico, la dirección asistida, la iluminación, los sensores, la conectividad y las plataformas de software que hacen posible la conducción actual.
En este escenario, Clarios ha evolucionado de ser un fabricante de baterías a convertirse en uno de los principales desarrolladores de soluciones energéticas para la movilidad. La compañía, líder mundial en tecnologías avanzadas de baterías de bajo voltaje, mantiene presencia en uno de cada tres vehículos que circulan actualmente en el mundo y opera con alrededor de 18,000 colaboradores, 56 plantas de manufactura y operaciones comerciales en más de 100 países.
México juega un papel estratégico dentro de esa red global. Además de ser uno de los principales centros manufactureros de la compañía, el país concentra proyectos de automatización, desarrollo tecnológico, expansión de capacidad y producción de nuevas generaciones de baterías que acompañarán la evolución del sector automotriz durante los próximos años.
Para Ismael Salinas, presidente de Clarios Latinoamérica, el cambio que vive la industria apenas comienza. “Durante los próximos diez años la industria automotriz cambiará más rápido que en las últimas nueve décadas. Hoy los vehículos ya no solamente requieren una batería para el arranque; se están convirtiendo en plataformas digitales que demandan energía para sistemas de seguridad, conducción asistida, conectividad, inteligencia artificial y actualizaciones permanentes de software. Nuestra responsabilidad es anticiparnos a esa evolución, desarrollar nuevas tecnologías y trabajar junto con las armadoras desde las primeras etapas de diseño para ofrecer soluciones que acompañen esa transformación de la movilidad”.
México fortalece su posición industrial
La operación de Clarios en México refleja esa estrategia de largo plazo. Actualmente la empresa cuenta con cinco plantas de ensamble ubicadas en Monterrey, Escobedo, Torreón, Celaya y la planta Optima; además de dos centros de reciclaje, tres centros de distribución (CEDIS) en Celaya, Torreón y Monterrey, una planta de componentes y las oficinas regionales para Latinoamérica.
En conjunto, estas instalaciones alcanzan una capacidad de 42 millones de baterías anuales, de las cuales cerca del 85% ya se encuentra en utilización. Todos los días salen de sus plantas más de 100,000 baterías, volumen que equivale al movimiento diario de aproximadamente 100 tractocamiones.
La operación emplea alrededor de 4,800 colaboradores y abastece tanto al mercado nacional como a Estados Unidos, Centroamérica y otros países de la región. Uno de los principales proyectos de la compañía consiste en migrar su producción hacia baterías AGM (Absorbent Glass Mat), tecnología diseñada para responder a las crecientes necesidades eléctricas de los vehículos modernos.
Estas baterías ofrecen mayor capacidad de carga, soportan sistemas Start-Stop, múltiples ciclos de operación y mayores demandas energéticas derivadas del incremento de componentes electrónicos presentes en los automóviles actuales.
Para lograr esa transición, Clarios mantiene un programa de inversiones cercano a 240 millones de dólares entre 2023 y 2027, destinado principalmente a ampliar la producción de baterías AGM, automatizar procesos y fortalecer su infraestructura industrial en México.
Automatización como ventaja competitiva
La evolución tecnológica también está transformando la forma de fabricar baterías.
Robots industriales, robots colaborativos, sistemas de visión artificial, inteligencia artificial, montacargas autónomos y plataformas digitales forman parte de la estrategia de manufactura avanzada que Clarios implementa en sus operaciones mexicanas.
Hasta ahora la compañía ha destinado 89 millones de dólares exclusivamente para proyectos de automatización, con el objetivo de incrementar productividad, calidad, seguridad y competitividad frente a otros mercados.
La nueva planta de formación y distribución en Torreón representa uno de los proyectos más importantes de esta estrategia. Diseñada con altos niveles de automatización, permitirá alcanzar una capacidad cercana a ocho millones de baterías anuales y fortalecer el suministro hacia la costa oeste de Estados Unidos.
Fernando Cabada, vicepresidente de Operaciones de Baterías para México y Región Andina, explicó que la transformación de las plantas va mucho más allá de incorporar nuevas tecnologías.
“La manufactura también está evolucionando. No se trata únicamente de instalar robots o automatizar líneas de producción; implica desarrollar nuevas capacidades en nuestros técnicos, ingenieros y operadores. Cada inversión en automatización viene acompañada de capacitación, digitalización y nuevos procesos que nos permiten fabricar productos de mayor complejidad con estándares globales de calidad, seguridad y productividad. Nuestra meta es que México continúe siendo uno de los centros de manufactura más competitivos dentro de la red global de Clarios”.
Cabada señaló que la incorporación de tecnologías AGM representa una evolución natural para la operación mexicana. “Si únicamente continuáramos fabricando baterías tradicionales, nuestras plantas eventualmente perderían competitividad. Por eso estamos migrando hacia tecnologías de mayor valor agregado que permitan responder a las necesidades de los vehículos actuales y de las nuevas plataformas que llegarán durante los próximos años. Esa evolución también genera empleos más especializados y fortalece las capacidades tecnológicas del país”.
El automóvil ahora demanda mucha más energía
Actualmente los automóviles incorporan sistemas avanzados de asistencia a la conducción, múltiples sensores, cámaras, pantallas, asistentes inteligentes, conectividad permanente y procesos de actualización remota de software que incrementan significativamente el consumo eléctrico.
Para Salinas, esta evolución obliga a replantear completamente el desarrollo tecnológico de las baterías.
“Hoy los vehículos son prácticamente computadoras con ruedas. La batería ya no solamente enciende el motor; alimenta sistemas críticos como el frenado electrónico, la dirección asistida, los sensores, los módulos de seguridad y toda la arquitectura digital del vehículo. Conforme aumenta la electrificación, también aumenta la necesidad de soluciones energéticas más inteligentes, más eficientes y con mayor capacidad de respuesta”.
Como parte de esa estrategia, Clarios desarrolla nuevas plataformas basadas en baterías AGM de última generación, supercapacitores, sistemas inteligentes de administración energética, monitoreo remoto, soluciones conectadas y tecnologías basadas en litio y sodio para futuras aplicaciones de movilidad.
La empresa trabaja directamente con fabricantes de vehículos durante los procesos de diseño de nuevas plataformas, cuyo desarrollo puede extenderse entre tres y cinco años antes de llegar al mercado.
“No basta con decir que somos líderes. Ser líder implica una responsabilidad permanente con la industria. Tenemos que seguir innovando, invertir en nuevas tecnologías y preparar nuestras plantas para fabricar los productos que demandarán los vehículos del futuro. La innovación es un proceso continuo y queremos seguir encabezando esa evolución”.
Economía circular como parte del modelo de negocio
Otro de los pilares de Clarios es la sostenibilidad. La empresa mantiene uno de los sistemas de economía circular más desarrollados de la industria, mediante el cual recupera prácticamente el 100% de las baterías comercializadas para reincorporar sus materiales al proceso productivo.
Actualmente recicla alrededor de 8,000 baterías por hora dentro de su red global y mantiene el compromiso de que todos los productos que comercializa sean reciclables.
En México, este modelo integra distribuidores, talleres, operadores logísticos, centros de acopio y plantas especializadas que garantizan el manejo responsable de materiales y el cumplimiento ambiental.
“La economía circular dejó de ser una opción para convertirse en un requisito de la industria. Nuestro compromiso no termina cuando entregamos una batería; comienza un proceso para recuperarla, reciclarla y reincorporar prácticamente todos sus materiales a una nueva cadena productiva. Esa visión forma parte de la estrategia con la que buscamos construir una movilidad mucho más sostenible”.
LTH evoluciona hacia un ecosistema de movilidad
Toda esa innovación encuentra su principal escaparate en LTH, la marca insignia de Clarios en México y uno de los referentes históricos del mercado de baterías en América Latina.
Con 98 años de historia, la marca mantiene presencia en más de 24,000 puntos de venta en México y supera los 40,000 establecimientos en América Latina. Además, opera una red de más de 700 Centros de Servicio LTH, respaldados por alrededor de 1,200 técnicos certificados especializados en vehículos de nueva generación.
Para Francisco Ceceña, vicepresidente de Aftermarket para Latinoamérica, la evolución de la marca responde a los cambios que experimenta toda la industria automotriz.
“Hoy los consumidores esperan mucho más que un producto. Buscan rapidez, conectividad, asesoría especializada y soluciones integrales para mantener su movilidad. LTH está evolucionando junto con ese cambio, incorporando nuevas tecnologías, ampliando su portafolio y fortaleciendo una red de servicio capaz de atender vehículos cada vez más complejos, desde modelos convencionales hasta híbridos y eléctricos. La batería sigue siendo el corazón del vehículo, pero ahora forma parte de un ecosistema mucho más amplio”.
Además de las nuevas baterías AGM, la marca impulsa soluciones para motocicletas, lubricantes, filtros, baterías de litio para consumo y servicios especializados que buscan responder a las nuevas necesidades del mercado.
Ceceña destacó que el mayor reto consiste en mantener vigente una marca con casi un siglo de historia en una industria que cambia aceleradamente.
“La fortaleza de LTH no solamente radica en su liderazgo de mercado, sino en la confianza construida durante casi cien años. Esa confianza nos obliga a seguir innovando y preparar la marca para los próximos cien años, acompañando la evolución tecnológica de la industria automotriz, fortaleciendo nuestros servicios y ofreciendo soluciones que respondan a una movilidad cada vez más inteligente, conectada y sustentable”.
Preparados para la siguiente etapa
Mientras la industria automotriz acelera su transición hacia vehículos más inteligentes, conectados y electrificados, Clarios apuesta por fortalecer su presencia en México mediante inversiones, automatización, innovación y desarrollo tecnológico.
Con una infraestructura industrial de alcance global, nuevos proyectos de expansión y una estrategia basada en economía circular, la compañía busca consolidar al país como uno de los principales centros de manufactura para la siguiente generación de soluciones energéticas.
En un mercado donde cada sistema electrónico depende de una fuente confiable de energía, la batería dejó de ser un componente secundario para convertirse en una pieza esencial de la movilidad del futuro. Y en esa transformación, Clarios busca mantenerse a la vanguardia impulsando la tecnología que alimentará a la próxima generación de vehículos.