La Ciudad de México fortaleció su posicionamiento como uno de los principales centros económicos de América Latina mediante una estrategia enfocada en industrias de alto valor agregado, innovación y generación de empleo formal, de acuerdo con Manola Zabalza, secretaria de Desarrollo Económico.
Zabalza planteó que la capital del país compite bajo una lógica distinta a la de los polos manufactureros tradicionales del norte y el Bajío, al concentrar capacidades vinculadas al conocimiento, la innovación y los servicios avanzados.
“Si la Ciudad de México fuera un país, sería la séptima economía de América Latina. Y si tomamos el área metropolitana, sería la cuarta economía de la región, por encima de países como Ecuador o Perú. La concentración de riqueza, de talento, de innovación y de población ha hecho que la ciudad se vuelva un ente muy competitivo y con muchísimo potencial”, expuso.
Este contexto, añadió, ha permitido mantener indicadores económicos relevantes. “Somos uno de los estados que más creció el año pasado y tenemos una de las tasas de desempleo urbano más bajas del continente. Pero más allá del crecimiento, lo que nos interesa es generar más y mejores empleos de calidad en la ciudad”.
Economías del futuro como eje de la estrategia
Zabalza explicó que la política económica local se ha orientado a sectores con alto componente tecnológico, en línea con tendencias globales que privilegian la innovación como motor de crecimiento.
“Para tener empleos de calidad hay un componente que la historia económica ha mostrado: debemos enfocarnos en las economías del mañana. Por eso estamos trabajando en una estrategia hacia la electromovilidad, la economía circular, las ciencias de la salud, la biotecnología y el ecosistema de startups. Son industrias que nos van a permitir mantener y hacer crecer los empleos formales en la ciudad”.
En este sentido, el sector tecnológico se ha consolidado como uno de los principales atractores de inversión. La funcionaria destacó que la capital concentra más del 70% de las startups del país y 10 de los 11 unicornios mexicanos, lo que la posiciona como un hub natural para empresas de base digital. “Todo lo que es tech, fintech, insurtech y negocios con un componente digital o de software encuentran en la Ciudad de México un lugar lógico para operar, no solo a nivel nacional, sino para América Latina”.
Electromovilidad e industrias creativas
La estrategia también contempla el desarrollo de sectores emergentes como la electromovilidad, particularmente relevante en una ciudad con alta demanda de transporte. “En una ciudad tan compleja, no solo consumimos estos modelos, también podemos crear industria alrededor de soluciones de movilidad sustentable”.
A ello se suma el impulso a las industrias creativas, donde la capital cuenta con una base amplia de talento y diversidad. “Firmamos recientemente un convenio para fortalecer sectores donde la creatividad es el principal insumo: diseño, arquitectura, cine, música. Las industrias creativas tienen un potencial muy grande en una ciudad de 9.5 millones de personas, más toda la población flotante del área metropolitana”.
Reconversión industrial e infraestructura digital
En materia de infraestructura, la Ciudad de México ha optado por la reconversión industrial de espacios hacia modelos más sostenibles y tecnológicos, en lugar de expandir parques industriales tradicionales. “Una de las tendencias es cómo los espacios industriales existentes los convertimos en industrias sustentables, en industrias nuevas que nos den la infraestructura necesaria para seguir siendo competitivos”.
Como ejemplo, mencionó la instalación de centros de datos, que funcionan como habilitadores de nuevas inversiones. “La inauguración de data centers de KIO Networks en Santa Fe nos permite reducir temas de latencia y hacer que la ciudad sea más competitiva para servicios digitales, financieros, inteligencia artificial y startups. Buscamos inversiones que habiliten la llegada de otras más complejas y con empleos mejor remunerados”.
Talento como principal activo
El capital humano fue identificado como uno de los factores estructurales que sostienen la competitividad de la ciudad. “La Ciudad de México es la capital del conocimiento del continente. Tenemos alrededor de un millón de estudiantes, una concentración que no existe en otra ciudad de América Latina. Hay talento técnico, profesional y en oficios, lo que nos permite responder a distintas necesidades productivas”.
Visión económica: crecimiento con empleo de calidad
Finalmente, Zabalza subrayó que la estrategia de la Secretaría de Desarrollo Económico se centra en construir una base productiva que genere bienestar a través del empleo.
“Queremos que la economía no se sirva de la gente, sino que la economía le sirva a la gente. Eso significa tener una matriz económica que genere más y mejores empleos, apostando por sectores con alta innovación y tecnología que permitan crecimiento exponencial”, sostuvo.
En este sentido, la meta es atraer inversiones cada vez más sofisticadas. “Buscamos sectores que generen círculos virtuosos: que atraigan inversiones más complejas, más sustentables, con mayor contenido tecnológico y que, sobre todo, se traduzcan en mejores salarios. Como ha dicho la jefa de Gobierno, Clara Brugada, la mejor política social es el empleo, y en eso estamos enfocados”, concluyó.