En el marco de SOFT 2025, el panel “IA vs IA: el nuevo campo de batalla digital” reunió a tres referentes del sector: Alfredo Sastré Barraza, IT & Business Advisor en Grupo Scanda; Sabas Casas del Río, Director de Ciberseguridad en Accenture México; y Juan Carlos González, Director de Desarrollo de Negocios en Inetum México.
La discusión dejó una premisa clara: la inteligencia artificial (IA) transforma el panorama de la ciberseguridad, tanto para defender como para atacar.
“La IA no es solo una herramienta de protección; también se ha convertido en una nueva forma de ataque. Estamos viendo malware que aprende, evoluciona y se adapta”, advirtió Casas del Río, al explicar cómo los modelos generativos y predictivos son aprovechados por grupos delictivos para diseñar amenazas más sofisticadas.
Ataques automatizados y defensas inteligentes con IA
Por su parte, Alfredo Sastré Barraza explicó que la ciberseguridad moderna se encuentra en una etapa de autonomía digital, donde los ataques ya no dependen de humanos detrás de un teclado, sino de sistemas que ejecutan patrones aprendidos mediante IA.
“El desafío actual es enfrentar algoritmos con otros algoritmos. La defensa requiere el mismo nivel de inteligencia, pero con ética, trazabilidad y supervisión humana”, señaló Sastré.
Los especialistas coincidieron en que la clave está en construir infraestructuras resilientes, capaces de detectar anomalías en tiempo real, automatizar respuestas y proteger datos sensibles sin sacrificar la privacidad de los usuarios.
Esta tendencia marca el nacimiento de una nueva disciplina dentro del sector: la ciberseguridad cognitiva. Juan Carlos González, de Inetum México, destacó que la adopción masiva de inteligencia artificial ha traído consigo una responsabilidad empresarial cada vez mayor.
“Las organizaciones deben entender que el avance tecnológico no puede estar desconectado del factor humano. La ética en el desarrollo de sistemas inteligentes es tan importante como la eficiencia de los algoritmos”, comentó.
El especialista enfatizó que las empresas deben invertir en educación digital, detección temprana y cultura organizacional, pues la mayoría de las brechas de seguridad tienen su origen en errores humanos o desconocimiento de los riesgos.
Hacia una inteligencia artificial responsable en ciberseguridad
El panel coincidió en que la solución no está en frenar el avance tecnológico, sino en establecer políticas de IA responsable. Esto incluye la transparencia en los modelos de detección, auditorías continuas y la colaboración entre gobiernos, empresas y universidades para desarrollar normas éticas y protocolos globales.
“No podemos detener la inteligencia artificial, pero sí podemos decidir cómo la usamos”, concluyeron los expertos, y subrayaron que el futuro de la ciberseguridad dependerá de la capacidad colectiva para mantener la confianza en el entorno digital.