A pesar del creciente entorno arancelario impuesto por Estados Unidos en los últimos meses, la economía mexicana ha logrado preservar su dinamismo exportador, particularmente en el sector manufacturero, de acuerdo con el más reciente informe CIAL Insights, elaborado por CIAL Dun & Bradstreet, empresa especializada en análisis de datos económicos y financieros.
Según el análisis, las exportaciones manufactureras, que representan cerca del 90% del total de las ventas externas del país, crecieron 1.5% anual durante mayo. En el acumulado de los primeros cinco meses del año, este segmento ha registrado un promedio de crecimiento del 5.0% anual, mostrando una notable capacidad de adaptación frente a las nuevas condiciones del comercio internacional.
En contraste, las exportaciones mexicanas de hierro, acero y aluminio comienzan a mostrar un retroceso significativo como resultado de las recientes medidas arancelarias estadounidenses. El 84% del hierro, acero y aluminio exportado por México tiene como destino Estados Unidos, y tras la entrada en vigor de un arancel del 50% sobre estos productos, se reportó una caída anual del 21.0% en mayo en el rubro de productos de hierro y acero. Este descenso no se había observado desde los meses más críticos de la pandemia en 2020, particularmente en abril y mayo de aquel año.
En el caso del aluminio, el reporte señala que los efectos de los aranceles ya comienzan a sentirse, con señales claras de un cambio de dirección en los flujos comerciales hacia Estados Unidos. Aunque aún no se cuantifican retrocesos tan marcados como en el acero, se anticipan mayores afectaciones en los próximos meses si las condiciones se mantienen sin ajustes.
Recuperación moderada y retos estructurales para la economía mexicana
Mientras tanto, el desempeño general de la economía mexicana ha mostrado una recuperación paulatina. De acuerdo con estimaciones del INEGI, en junio la actividad económica habría crecido 1.3% anual, con una contracción del -0.6% en el sector secundario (industria) y un crecimiento del 2.0% en el sector terciario (servicios). Si se confirma esta tendencia, el Producto Interno Bruto (PIB) habría crecido 1.2% anual en el segundo trimestre del año, después de registrar tasas de 0.6% y 0.4% en los dos trimestres previos, respectivamente.
No obstante, CIAL Dun & Bradstreet advierte que el ritmo de crecimiento sigue siendo insuficiente para las necesidades estructurales del país. Entre 2019 y 2024, México ha crecido en promedio apenas 0.8% anual, cuando se estima que sería necesario alcanzar niveles cercanos al 4.0% anual para responder a las demandas sociales, económicas y laborales del país.
A nivel internacional, la situación también presenta tensiones. En junio, la inflación en Estados Unidos alcanzó un nivel anual del 2.7%, subiendo desde el 2.3% registrado en abril. Este aumento podría estar reflejando los primeros impactos inflacionarios derivados del nuevo entorno arancelario. A pesar de ello, el desempleo en ese país se mantuvo estable en 4.1% en junio, similar al promedio del último año.
Uno de los datos más llamativos del informe es la reducción significativa del déficit comercial estadounidense, que cayó a 86 mil millones de dólares en abril y 98 mil millones en mayo, justo cuando entraron en vigor los nuevos aranceles. Esta reducción parece mostrar los efectos inmediatos de las barreras comerciales sobre el flujo de bienes importados.
Inversión y nearshoring, claves para mantener el dinamismo exportador
Ante este escenario de contrastes, CIAL Dun & Bradstreet señala que México enfrenta un momento crítico, en el que se requiere fortalecer los mecanismos internos para reactivar la economía y elevar su competitividad.
“El país podría necesitar una política más contundente para sortear el entorno complejo y apuntalar las inversiones, tanto locales como del exterior, como el mecanismo más idóneo para dinamizar el crecimiento económico”, expuso el análisis.
Pese al entorno desafiante, el comportamiento resiliente del sector manufacturero mexicano destaca como un motor clave para sostener el crecimiento, incluso frente a tensiones comerciales. Los datos muestran que, mientras ciertas industrias enfrentan caídas puntuales, la estructura exportadora en general se mantiene sólida, gracias a su diversificación y a la integración en cadenas de suministro internacionales.
De cara a lo que resta de 2025, CIAL mantiene su estimación de crecimiento económico para México en 0.4%, por debajo del 1.4% registrado en 2024. En comparación, Estados Unidos crecería 1.2%, marcando dos años consecutivos con un mayor dinamismo que su principal socio comercial.
El informe concluye subrayando la urgencia de crear condiciones más favorables para la inversión productiva, mejorar el entorno de negocios y establecer estrategias de largo plazo que permitan a México aprovechar oportunidades como el nearshoring, incluso en medio de tensiones comerciales globales.