La evolución tecnológica en la industria automotriz ha colocado a la electrificación como uno de los ejes principales del desarrollo de nuevos vehículos. En este escenario, fabricantes buscan integrar soluciones que combinan eficiencia energética, autonomía y desempeño en condiciones reales de manejo.
La automotriz Chirey ha desarrollado distintas tecnologías de tren motriz a través de su centro de investigación, Powertrain System Technology Center, donde trabaja en la integración de motor, transmisión, batería y sistemas de gestión energética para optimizar el funcionamiento de los vehículos.
Innovación en sistemas híbridos de quinta generación
Como parte de este desarrollo, la compañía presentó su sistema híbrido de quinta generación, conocido como CSH (Chirey Super Hybrid) o SHS (Super Hybrid System), una arquitectura que combina motor de combustión y propulsión eléctrica con sistemas de control energético en tiempo real.
Entre las características del sistema se encuentra un motor 1.5 litros TGDI con una eficiencia térmica de hasta 44.5%, uno de los niveles más altos reportados en motores de producción masiva. El sistema también incorpora una arquitectura híbrida P1 + P3 con doble motor eléctrico, una transmisión con eficiencia de hasta 98.5%, autonomía eléctrica cercana a 100 kilómetros y tiempos de carga del 30% al 80% en aproximadamente 19 minutos.
De acuerdo con Chirey, el diseño de esta arquitectura busca responder a condiciones de conducción cotidianas, al combinar el uso del motor eléctrico en entornos urbanos con la operación del motor de combustión en trayectos de mayor velocidad o distancia.
El sistema eléctrico puede alcanzar hasta 150 kilowatts de potencia y 310 Nm de torque, lo que permite una respuesta inmediata durante la conducción y una transición automática entre los distintos modos de operación del vehículo.
Baterías y modos de operación energética
En paralelo, la compañía ha incorporado baterías con tecnología LFP (litio-ferrofosfato), utilizadas ampliamente en el sector automotriz por su estabilidad térmica y costos de producción. Estas baterías incluyen protección IP68 contra agua, sistemas de desconexión automática en aproximadamente dos milisegundos y capacidad de operación en rangos de temperatura entre -35 °C y 60 °C.
Los sistemas híbridos también integran distintos modos de funcionamiento energético. En el modo serie, el motor de combustión funciona como generador de energía para el sistema eléctrico; en el modo paralelo, el motor impulsa directamente las ruedas con apoyo del sistema eléctrico, lo que permite ajustar el desempeño del vehículo según las condiciones de conducción.
Dentro del desarrollo tecnológico del sector, los sistemas híbridos enchufables o PHEV comienzan a posicionarse como una alternativa intermedia entre los vehículos eléctricos y los modelos de combustión interna. Este tipo de soluciones permite alcanzar autonomías eléctricas de hasta 200 kilómetros, suficientes para cubrir trayectos urbanos diarios sin consumo de combustible, mientras mantienen la capacidad de recorrer largas distancias.
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