El crecimiento acelerado de la inteligencia artificial está impulsando una expansión de la infraestructura digital a nivel global, lo que coloca a los centros de datos como uno de los pilares estratégicos para el desarrollo de la economía digital.
De acuerdo con la Asociación Mexicana de Data Centers (MEXDC), la creciente demanda de capacidad de cómputo para entrenar y operar modelos avanzados de inteligencia artificial está redefiniendo las necesidades tecnológicas de empresas y gobiernos, lo que genera nuevas oportunidades de inversión en infraestructura digital especializada.
Las aplicaciones emergentes de inteligencia artificial generativa, computación de alto rendimiento y análisis de datos en tiempo real requieren centros de datos con mayor capacidad de procesamiento, sistemas energéticos más eficientes y estándares de seguridad reforzados para operar cargas de trabajo críticas.
Infraestructura digital y competitividad en la era de la inteligencia artificial
En este contexto, especialistas del sector consideran que la integración entre inteligencia artificial y centros de datos será uno de los factores que definirán la competitividad digital de los países en los próximos años.
“El avance de la inteligencia artificial está elevando la demanda energética de los centros de datos a nivel global; sin embargo, lejos de ser un obstáculo, esta dinámica abre una oportunidad para modernizar la infraestructura eléctrica, acelerar la adopción de energías limpias y fortalecer la competitividad digital de México”, señaló Amet Novillo, presidente de la Asociación Mexicana de Data Centers.
El desarrollo de esta infraestructura también está vinculado a la transición energética y a la sostenibilidad. La industria ha comenzado a incorporar tecnologías orientadas a mejorar la eficiencia energética, optimizar el uso de hardware y reducir el consumo de recursos mediante innovaciones en refrigeración, gestión térmica y automatización de procesos.
Según el Estudio de Mercado de Data Centers en México, elaborado por la MEXDC junto con las consultoras DCD Intelligence e IDC, actualmente el país cuenta con 235 megawatts (MW) de capacidad instalada en operación, mientras que otros 74 MW se encuentran en construcción.
Adicionalmente, existen proyectos anunciados que podrían sumar hasta 1,516 MW hacia 2030, lo que refleja el crecimiento esperado de esta industria en los próximos años.
Energía y sostenibilidad, claves para el crecimiento del sector
El desarrollo de nuevos centros de datos depende en gran medida de la disponibilidad de energía suficiente y competitiva. En este sentido, el sector ha comenzado a incorporar esquemas como contratos de energía renovable y sistemas de almacenamiento en baterías para asegurar un suministro estable y sostenible.
Asimismo, los nuevos proyectos incorporan soluciones tecnológicas orientadas a reducir el impacto ambiental, como sistemas de refrigeración sin uso de agua, arquitecturas de cómputo más eficientes y equipos optimizados que permiten aumentar la capacidad de procesamiento con menor consumo energético.
De acuerdo con la MEXDC, garantizar infraestructura energética confiable, así como marcos regulatorios y de planeación de largo plazo, será clave para consolidar a México como un destino atractivo para inversiones tecnológicas vinculadas al desarrollo de la inteligencia artificial y la economía del dato.
En este escenario, los centros de datos se perfilan como una infraestructura crítica para el funcionamiento de sectores industriales, financieros y tecnológicos, al tiempo que se convierten en uno de los motores de la próxima etapa de innovación digital.